Amaya P. GIÓN
El Partido Popular avilesino pidió ayer la dimisión del concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, al que acusa de haber tirando por la alcantarilla, según su versión, 360.000 euros de los avilesinos, presupuesto del Festival Beltaine, por una venganza personal. Los conservadores se refieren a la polémica que suscitó la organización por parte del Ayuntamiento de una programación festiva paralela al Intercéltico, que desde hace 13 años organiza la asociación Esbardu, encabezada por Juan Casas. La edil del PP Carmen Vega calificó de «solemne fracaso» el Festival Beltaine, y puso como ejemplo las pérdidas económicas que dicen haber sufrido los responsables de los chiringuitos de la plaza Hermanos Orbón, escenario del festival municipal.
Vega calificó el Beltaine de «fiesta de laboratorio» y volvió a usar el término de «fiestas de San Román». No tuvo reparos en compararlo con el Intercéltico, que tomó el barrio de Sabugo durante cinco días. «El Intercéltico, una fiesta de interés turístico regional, funciona perfectamente y se volvió a demostrar en esta última edición. Con cuatro perras, 12.000 euros en cinco días, fue un éxito. Los hosteleros de la plaza del Carbayo están encantados», subrayó. La concejala del PP acusó a Álvarez de intentar zancadillear por todos los medios posibles la programación del festival de Casas. «Envió una cantidad más que desproporcionada de agentes a Sabugo, intentó quitar la barra, hizo que coincidieran sus actividades con las del Intercéltico. Lo intentó todo», criticó.
Carmen Vega dijo haber comprobado ella misma que la plaza Hermanos Orbón mostró un «aspecto desolador» durante la celebración del Beltaine. «Durante los conciertos había más gente sobre el escenario que entre el público, las conferencias se celebraron sin apenas asistentes y el espectáculo del cierre fue tristísimo», detalló. Para la concejala, sendos festivales «han sido claramente juzgados por los ciudadanos, que han dejado claro que con el Beltaine se ha despilfarrado». Es más, acusó a los socialistas de «estrangular cualquier iniciativa privada» y de estar «destruyendo las fiestas que tienen éxito en la ciudad».
Vega no se ensañó sólo con el concejal de Cultura y con el PSOE. También arremetió contra el portavoz de IU, Fernando Díaz Rañón, al que tachó de «cara dura». «Román y Rañón se fueron a Lorient para aprender sabe Dios qué, porque el resultado fue patético. Veremos en cuánto dinero se queda el caprichito. Y Rañón, que defendió a Álvarez en el Pleno, dice ahora que hay que solucionar el problema entre Esbardu y el Intercéltico. No sólo no hizo nada para resolver la situación, sino que fue parte interesada», dijo.
Para Carmen Vega «el Intercéltico dio mil vueltas al Beltaine, que fue un capricho personal y un fracaso personal del concejal de Cultura». Por todo ello, los populares piden la dimisión del edil socialista o bien que sea cesado de su cargo por la alcaldesa, Pilar Varela.