S. FERNÁNDEZ
Una casa en construcción ardió durante horas en la madrugada del lunes en el barrio de San Cristóbal. Este incendio ha desatado algunas críticas por la inseguridad de la zona, que estos días celebra sus fiestas. Ramón Pérez, copropietario del edificio, recordó haber sufrido, hace pocos meses, una serie de robos continuados en el mismo chalé, «durante dos fines de semana seguidos». Le desaparecieron herramientas y otros materiales de obra.
El incendio de la casa familiar, en la última fase de sus obras (ayer el cristalero instalaba las ventanas), se produjo, según las primeras investigaciones, a consecuencia de la quema intencionada de esparto, material que se utiliza para fijar la escayola al techo. Los intrusos accedieron al edificio a altas horas de la madrugada, tiraron pintura por las paredes y cogieron un hato de esparto que se llevaron al cuarto de baño, lo dejaron en la bañera y le prendieron fuego. La combustión destrozó la habitación y la humareda se pegó en la fachada del chalé dado que, según Ramón Pérez, «el fuego debió de durar horas».
La Policía Nacional investiga el suceso y, en principio, se adjudica el siniestro a la mano «de unos gamberros». Sin embargo, Pérez no coincide con esta teoría porque el presunto autor de los robos en su domicilio está pendiente de juicio. Los agentes identificaron el vehículo en el que este ladrón escapaba de la obra.
Ramón Pérez señala, además, la circunstancia de que un vecino de la zona «contrató un guardia de seguridad» porque, según asegura Pérez, el año pasado sufrió a un intruso en estas mismas fechas.