JUAN RIBÓ
Actor, participa en la función «Tantas voces...», el próximo viernes en el teatro Palacio Valdés
Saúl FERNÁNDEZ
El actor Juan Ribó (1952) regresa este viernes al teatro Palacio Valdés con el espectáculo «Tantas voces...», un montaje de Natalia Menéndez sobre cinco cuentos de Luigi Pirandello, el inventor del teatro contemporáneo. Ribó protagonizó en 1975 la tragedia «Equus», de Peter Shaffer, un montaje que pasó a la historia, una renovación de la escena nacional que venía de las cuatro décadas de Franco. La última vez que pisó las tablas del Palacio Valdés fue el verano pasado, con «El beso de Judas»: el tiempo de la derrota de Oscar Wilde. Con Joaquín Kremel, con Miguel Narros y con Andrea D'Odorico.
-El otro día le vi en una serie de televisión que pasó como un suspiro...
-Era «U.C.O», la de la Guardia Civil, la de Miguel Ángel Solá y Ana Torrent... Pusieron tres capítulos nada más...
-Harían más, digo yo...
-Once, aunque lo previsto al principio era que grabaríamos trece. Ahora ya han pasado hasta el nueve en internet, en la página web de TVE.
-¿Y qué va a pasar?
-Pues no lo sé. Si el cierre de las series se mide con la publicidad obtenida... y ahora pretenden eliminarla, pues ya me contará...
-¿Y qué se vio como un tipo duro?
-Llevo en el teatro desde los diecinueve años, así que me ha dado tiempo a hacer de duro, de atormentado... es lo bueno que tiene el teatro: no te encasilla. He pasado por comedias musicales, he protagonizado a Eurípides... El teatro te permite el vuelo poético, mirarte en el espejo de los clásicos, de los mejores autores... Pienso que un actor se hace a base de los escritores con que uno se tropieza.
-Hablemos de «Tantas voces...»
-Llevo muchos años trabajando con Andrea D'Odorico, con Miguel Narros... Los dos se han embarcado siempre con textos de autores de prestigio... pienso que es una de las compañías privadas más interesantes del momento.
-Pirandello, pero no ninguna de sus obras...
-Esta vez, cinco de sus relatos pasados a la escena por Juan Carlos Plaza-Asperilla...
-Que no se escribieron para el teatro.
-Dos sí: «Limones de Sicilia» y «El certificado». Éste lo estrenó Totó... El espectáculo es muy interesante: cinco piezas independientes con principio, medio y fin, donde todos hacemos de todo, todos bajo la batuta de Natalia Menéndez, con la que nunca había trabajado hasta ahora... Puro juego... y como ella es actriz nos permite experimentar cuanto podemos. Son cinco personajes distintos y no se diferencian en que uno tenga peluca o el otro no... Tenemos «Tantas voces...» hasta 2010.