F. L. J.
El despido de la ex directora general de Pesca y ex secretaria de la Cofradía de Pescadores de Avilés, Pilar Giménez, de su empleo en la nueva rula de la ciudad ha generado opiniones encontradas entre la comunidad pesquera avilesina, un reflejo de las filias y las fobias que la despedida había fraguado con el paso del tiempo. Los miembros del cabildo de la cofradía, donde Giménez trabajó durante tres décadas, no se explican la «injustificable» medida disciplinaria impuesta a la ex secretaria y mucho menos en su precario estado actual de salud.
Más allá de la sorpresa, uno de los directivos, Rafael Rodríguez, relató que, si la verdadera causa del despido es la que aduce la gerencia de la nueva rula -acudir frecuentemente a la cofradía, su antiguo lugar de trabajo-, él mismo daría fe de que lo hizo, pero ni mucho menos con frecuencia ni tampoco para desempeñar trabajo alguno, sino para charlar amistosamente con las personas con las que tantas horas compartió antes de enfermar. Asimismo, desde el cabildo se apunta la circunstancia de que Pilar Giménez es consejera delegada de «Virgen de las Mareas» en el consejo de administración de la Nueva Rula de Avilés, luego, «poco o nada debería tener de raro que pasara alguna vez por la sede de la cofradía».