Bayas, Ana G. DUQUE
La realidad dicen que supera la ficción. Y esto pasó ayer en la playa castrillonense de Bayas. Los socorristas que iban a participar en un simulacro con un helicóptero medicalizado de los Bomberos de Asturias vieron cómo la nave levantó vuelo: una llamada alertó al equipo de emergencia, que dejó las clases prácticas para salvar una vida en otro punto de la región.
Pese a la emergencia, que impidió la realización del simulacro, el personal de rescate aprovechó para mostrar a los socorristas cómo deben actuar cuando el helicóptero abandona los arenales. El ejercicio práctico forma parte de las actuaciones formativas que considera el plan de salvamento en playas (Sapla). Las clases se sucederán a lo largo del verano en las playas asturianas con mayor riesgo: accesos complicados, fuerte oleaje... El objetivo de los cursos es que los socorristas sepan cómo se deben coordinar con el equipo al frente del helicóptero medicalizado en caso de emergencia.
Los rescatadores -como se denomina a la plantilla del helicóptero- hicieron hincapié en los riesgos que se pueden generar al tener el helicóptero en tierra y la importancia de conocer el protocolo de actuación en estos casos. Destacaron, además, que la rapidez y la coordinación entre los distintos dispositivos de salvamento son esenciales, ya que el tiempo de respuesta es inmediato. Tanto, que ayer dejaron las clases a un lado para rescatar a alguien que, de verdad, pedía auxilio.