Gijón,
Rocío VALLE / F. L. JIMÉNEZ
El Ministerio de Fomento contempla, como alternativa más viable para dar solución al problema del futuro acceso ferroviario a los muelles del puerto de Avilés en la margen izquierda de la ría, la construcción de un segundo túnel paralelo al actual de Feve, que discurre por terrenos de Castrillón próximos a Salinas y a Raíces y prácticamente hasta Piedras Blancas.
Ésta sería una de las piezas del plan integral de intervención en la barrera ferroviaria avilesina, que como ya adelantó el pasado 27 de julio la Administración central se basa, entre otras consideraciones, en el desvío de los trenes por el trazado de la variante de la carretera nacional 632 y el adelanto de la estación de Avilés a la zona del antiguo matadero. La idea, en realidad, tiene poco de nueva: ya la propuso hace tres años y medio un joven estudiante de Arquitectura y mucho antes, en 1942, la Junta de Obras del Puerto.
Respecto a otra de las piezas de la pretendida circunvalación ferroviaria, el tramo de vías que se propone hacer discurrir por la plataforma de la variante de la N-632, Morlán admitió que «falta concretar cómo encajar el diseño para hacerlo paralelo a la carretera actual».
El anuncio del «doble túnel» ferroviario -aún falta por concretar cómo se solucionará el acceso rodado al puerto- lo hizo ayer en Gijón Víctor Morlán Gracia, secretario de Estado de Planificación e Infraestructuras, en el acto oficial de presentación de las propuestas de actuaciones para la Alta Velocidad a desarrollar entre León y Asturias. «Con la intención de dar solución a los problemas del tráfico de mercancías e incrementar su volumen tanto en Feve como en Renfe, se plantea una variante exterior hacia el puerto de Avilés que se acoplará al actual trazado, de tal manera que se construirá un nuevo túnel ferroviario paralelo al actual. Cada uno de los túneles, además, servirá como canal de evacuación o emergencia en caso de problemas con el otro», manifestó el secretario de Estado, a quien acompañaba el presidente asturiano, Vicente Álvarez Areces.
El planteamiento de llevar las vías a la variante de la N-632 y construir la llamada ronda norte -o ronda portuaria- parcialmente soterrada era una de las tres alternativas que se analizan en el estudio informativo encargado para eliminar las vías de la fachada litoral avilesina. En estos momentos es la que goza de más crédito por parte de Fomento, si bien las otras todavía no han sido descartadas expresamente.
Morlán avaló ayer que la variante ferroviaria «se trata de una propuesta que mejora la entrada y salida de mercancías del puerto, que libera una gran franja de suelo al lado de la ría y que garantiza la centralidad de los servicios de viajeros de Feve y Renfe». Esos son los tres pilares sobre los que el Ministerio de Fomento quiere ahora avanzar en la solución definitiva para las vías avilesinas, una infraestructura que viene siendo objeto de debate en la ciudad desde que hace doce años el PP encargó el primer estudio para soterrarlas.
«Ésta es una solución que goza de bastante acuerdo, son todo ventajas para la supresión de la barrera y las conexiones con el resto de la red ferroviaria de la Cornisa, pero tenemos que conseguir que goce de un consenso total», resaltó Morlán en un momento de su intervención. En este sentido, tendrá mucho que decir la Corporación de Castrillón, que consiguió tumbar la primera propuesta de trazado de la ronda norte por su gran impacto en el área arqueológica del Peñón de Raíces.