Myriam MANCISIDOR
El gran desagüe de la comarca funcionará «a pleno rendimiento» a principios de 2010: las obras de saneamiento integral de la ría avilesina están ahora en la recta final. El presidente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC), Jorge Marquínez, adelantó ayer que la previsión es que la construcción del colector industrial finalice, de acuerdo al contrato, a finales de año. «No sabemos si puede haber demoras pero las tareas van bien y, si las hay, serán mínimas», subrayó. La ejecución del emisario submarino de Xagó, la otra pieza del puzle higiénico, concluirá el próximo octubre. De cumplirse los plazos, el saneamiento de la ría estará listo casi dos décadas después de echar a andar, con un coste que roza los 180 millones de euros. El plan comenzó en 1992 y diversos avatares, muchos de ellos políticos, lo han sometido a continuos retrasos.
Marquínez visitó ayer junto a la alcaldesa avilesina, Pilar Varela (PSOE), los trabajos de fondeo integrados en la ejecución del emisario submarino de Xagó. Ambos asistieron, concretamente, al fondeo de una pieza de 300 metros de longitud, la segunda que se sumerge y la más larga de las seis que forman la tubería de 1.500 metros de polietileno de alta densidad. Una draga realizó el pasado verano la zanja submarina, de 1.400 metros de longitud, sobre la que ahora se colocan las piezas. «Son operaciones sofisticadas que requieren que el mar esté en calma», dijo el presidente de la CHC. Y añadió: «Con la conclusión de los cuatro fondeos restantes, el enlace de estas piezas y la extracción de la máquina de hinca (una microtuneladora que va introduciendo en el subsuelo los tramos de tubería), que se hará también en breve, se concluirá la última fase del emisario submarino».
El colector industrial de la margen derecha de la ría también se está ejecutando en estos momentos. El gran conducto estará formado por 18,2 kilómetros de tubería y recogerá los vertidos de las industrias de la comarca mediante dos ramales. «Gracias a estas obras espero volver a ver la ría de mi juventud», sentenció Marquínez.
La alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, se mostró, por su parte, satisfecha por el avance de las obras. «Creo que estamos viviendo un momento importantísimo después de tantos años y de una inversión de más de 180 millones de euros que está bajo tierra para realmente recuperar nuestra ría», recalcó.
El presidente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico aprovechó, además, su visita a Avilés para referirse a la pérdida de árido en las playas asturianas. «Cuando hay un problema y algo no se entiende, lo mejor es que se realice un buen informe técnico y confiarse a él igual que cuando alguien está enfermo y se fía del diagnóstico médico, no de adivinos ni opinadores oficiales», manifestó. Jorge Marquínez incidió en que la arena de las playas procede principalmente de los ríos y su existencia o no en la costa depende de las corrientes marinas y el oleaje. «Por lo tanto, los sistemas sedimentarios costeros son sensibles a muchas cosas: obras en los ríos, embalses, deforestación, incendios, dragados, obras costeras... hay muchos motivos que pueden influir. Todos tienen un poco de razón pero un buen diagnóstico basado en un análisis técnico y científico ayudaría a orientar las obras correctamente», concluyó.
Especialistas consultados por este diario achacaron recientemente la pérdida de árido en los arenales asturianos, entre otras cosas, a las obras de dragado que se ejecutaron en distintos estuarios de la región para ganar calado.