Francisco L. JIMÉNEZ
La gerencia de la nueva rula de Avilés, entidad que controla accionarialmente el Principado de Asturias, lanzó ayer un órdago a los pescadores y los comercializadores con la esperanza de recuperar el mercado de la merluza que le han arrebatado las lonjas de Galicia, muy especialmente la de Burela (Lugo). En el transcurso de una reunión a la que asistieron los principales armadores asturianos de palangre de altura (pincho comunitario) y varios comercializadores de la región, el responsable de la nueva rula avilesina, Ramón Álvarez, usó toda la diplomacia que le fue posible para tratar de convencer a los primeros de que vuelvan a vender a Avilés y concienciar a los segundos de que «afinen» todo lo posible el precio que pagan por la merluza que se subasta en la cancha local. Las únicas armas negociadoras fueron las citadas -las diplomáticas- porque el problema de fondo no es otro que el precio al que cotiza la merluza en Asturias y Galicia y en esa variable, según destacó Ramón Álvarez, «no se puede influir».
La reunión, según comentó el gerente de la rula, sirvió «para que cada una de las partes expresase su punto de vista sobre los problemas de la comercialización de la merluza y para abrir vías de entendimiento que permitan el retorno de los barcos palangreros al puerto de Avilés, su plaza habitual de venta». La cuestión no es baladí, pues la venta de merluza supone el 20 por ciento del valor de toda la pesca fresca comercializada en Asturias y hasta el 25 por ciento en el caso de la lonja de Avilés. «Si fracasa la tentativa para que vuelvan habrá que hacer otras cosas, pero lo que está claro es que en la rula tiene que entrar pescado, si no es de una forma tendrá que ser de otra», declaró el gerente del complejo pesquero avilesino.
Los comercializadores expusieron su convencimiento de que los precios que se pagan por la merluza en Galicia y en Asturias «son muy similares» e hicieron ver que están obligados a comprar allá donde haya pescado para abastecer a sus clientes. «Y ahora mismo donde encontramos mejores garantías de suministro es en plazas como Burela», significó uno de los mayoristas asistentes a la reunión.
Por contra, los pescadores arguyen que los precios que se pagan por la merluza son mayores en las lonjas gallegas. El presidente del colectivo de palangreros de altura, el pixueto Fernando Iglesias Marqués, «Viriato», abrió una puerta a la esperanza al comprometerse a tratar de convencer al resto de armadores para hacer próximamente algún desembarco de prueba en Avilés. «Pero si los precios no mejoran, adiós», sentenció.