Salinas,
Vanessa PARAPAR
¿Dónde está la bañista? Los socorristas de la playa de Salinas alertaron ayer a la Policía Local y la Guardia Civil de la posible desaparición de una mujer a eso de las ocho de la tarde, una vez que concluyó su turno. Entonces hallaron en el arenal los objetos personales presumiblemente de una mujer sobre la arena: ropa, calzado, una silla de playa y también un libro. Nadie acudió a por ellos. Tras esperar un tiempo prudencial por si la bañista estaba en las proximidades y ya con la noche encima, los agentes de la Policía Local y la Guardia Civil iniciaron un despliegue de emergencia que se prolongó varias horas. Las fuerzas de seguridad se temían lo peor.
La bañista, ajena a tanto revuelo, sólo sufrió un despiste que de no ser porque dejó sus pertenencias en la playa habría pasado inadvertido para las fuerzas del orden. La señora, según explicaron los agentes de la Policía Local, acudió a la playa para darse un chapuzón y tras el baño se desorientó. Así, no sabía dónde había dejado exactamente sus pertenencias y, tras creer que había sido víctima de un robo, regresó a casa.
La Policía Local de Castrillón y los agentes del cuartel de la Guardia Civil de Salinas, entre tanto, emplearon buena parte de la noche en dar con el paradero de la mujer. Al final encontraron el domicilio de la supuesta víctima y todo quedó en un susto con final feliz, despiste incluido.