Luanco, Braulio FERNÁNDEZ
La playa de La Ribera se convierte, verano tras verano, en el epicentro del deporte luanquín. Como cada año, la atención de autóctonos y foráneos se centra en el torneo de tenis playa y en su correlato sobre las arenas: el torneo de fútbol playa, cuya sexta edición comenzará el sábado. Al mediático torneo tenístico se le une esta competición que mezcla deporte y tradición, y que reúne entorno a la pelota a un buen puñado de oriundos de la comarca de Peñas e, incluso, a algunos ex futbolistas de los mejores equipos asturianos. Este año, entre otros, pisarán la arena de La Ribera deportistas como Lediakhov, Juanma y Monchu, Iordanov y Eraña, que en su día vistieron la elástica del Sporting, o Menéndez, ex jugador del Betis, Iordanov o Eraña.
Otro de los atractivos del torneo es el gran premio que aguarda a aquella escuadra que logre conquistar tres años consecutivos, o cinco alternativos, el título luanquín: la ensaladera de la Copa Davis ganada por uno de los organizadores: Juan Bautista Avendaño. Junto a él están en la organización Víctor Fidalgo, más conocido como «Foncho», Juan Cima o el popular «Carreño», padre de Menéndez, uno de los ilustres jugadores del torneo. El equipo Previnsa, que también compite este año, se llevó el campeonato en 2008 y es, por tanto, el principal candidato a obtener la tan ansiada ensaladera.
La prueba de que lo marinero lo inunda todo en Luanco se comprueba una vez más en este torneo futbolístico. Foncho consulta a los viejos marinos de la villa por las mareas en verano, le añade las dos horas de truco que tienen las tablas, y saca en conclusión un par de semanas para jugar al fútbol con sus amigos, y los amigos de sus amigos, además de ofrecer un espectáculo a vecinos y visitantes.
Entre las novedades que registra el torneo en su edición de este año destaca sobremanera el premio al máximo goleador. El título de «Pichichi» se entregará el domingo 23, y lleva por nombre «Borín», en honor a un clásico jugador del torneo fallecido este año. Además, de ésta, habrá otras novedades, como las porterías, que crecen 10 centímetros. Los finalistas, además, están invitados a una paella en el restaurante La Ribera el día de la final, cuando un globo aerostático sobrevolará la playa al son de la música. Todo ante lo que se supone será un ambiente futbolero y playero.