A. P. GIÓN / M. M.
La muerte del valenciano Miguel M. M., arrollado por un tren el jueves por la noche cuando cruzaba en rojo el paso de Larrañaga, ha vuelto a desatar las críticas de la oposición a la barrera ferroviaria avilesina. La víctima, de 57 años, no consiguió sobrevivir a las graves heridas que sufrió por el atropello y falleció en el quirófano del Hospital San Agustín, comunicaron en medios sanitarios. Tanto el Partido Popular avilesino como los concejales no adscritos reclamaron ayer más medidas de seguridad e iluminación en los pasos para evitar siniestros en las vías, y lamentaron el fatal desenlace.
Tanto el portavoz del PP, Constantino Álvarez, como el de los no adscritos, Antonio Sabino, solicitaron máxima prudencia a los peatones y urgieron medidas que impidan el paso a las vías cuando un convoy transita por ellas. «Exigimos que sea físicamente imposible cruzar las vías cuando un tren va a entrar o salir de la estación. Hoy en día existen avances. Un semáforo no es suficiente», protestó Álvarez tras lamentar que «Avilés sea otra vez noticia por un suceso tan lamentable». «Hechos como éste no reflejan el progreso de la ciudad, sino que más bien recuerdan tiempos del pasado», lamentó.
Los conservadores aprovecharon para insistir en que sólo el soterramiento de las vías -opción que ya está descartada por Fomento- evitaría sucesos como el del jueves por la noche. «Está claro que la solución no pasa por retrasar las estaciones ni nada por el estilo. Los proyectos que hasta ahora han trascendido son una fantasmada, son una barrera que sustituye a otra», criticó. Pero, ideas para la integración de las vías aparte, el PP urge nuevas medidas de seguridad en los pasos, ya que «sea el proyecto que sea, tardará años en ser una realidad». Por eso, considera Álvarez, «Renfe, Feve y el Ayuntamiento tienen que analizar y adoptar medidas de seguridad que impidan negligencias». Precisamente una negligencia fue la causante de la muerte de Miguel M. M., según relataron a la Policía los testigos del atropello. Aseguraron que el valenciano, que iba acompañado por otro hombre que se dio a la fuga, cruzó en rojo y que ambos caminaban de forma anómala, como si estuviesen bajo los efectos del alcohol.
Antonio Sabino, por su parte, también urgió a que se apliquen «los máximos sistemas de protección» en los pasos que cruzan las vías y consideró «fundamental la mejora de la iluminación» en estas zonas. «Son actuaciones que no representan un gran esfuerzo y garantizarían una mayor seguridad con vistas a posibles negligencias por parte de los usuarios», concluyó el portavoz de los concejales no adscritos.