A. P. GIÓN
El Ayuntamiento adjudicará mañana de forma provisional la implantación y gestión del servicio de estacionamiento limitado en superficie (ORA). Tres firmas optan a la puesta en marcha de la zona azul, que, según las previsiones municipales, comenzará a funcionar el próximo noviembre. Una vez adjudicado, la empresa beneficiaria tendrá un mes de plazo para firmar el contrato y, a partir de ahí, setenta días para poner en marcha el nuevo servicio.
La gestión del servicio de ordenación y regulación de los aparcamientos y de inmovilización, retirada, depósito y traslado de vehículos de la vía publica caerá en manos de Estacionamientos y Servicios, S. A., Dornier, S. A. o Setex Aparki, únicas firmas que se han presentado al concurso público.
En total, habrá 1.194 plaza de alta rotación (zona azul), 795 de baja rotación (naranja) y 816 para residentes (verde). La empresa que dirija el servicio tendrá varias obligaciones, entre ellas contratar a 37 personas para destinarlas a funciones relacionadas con la nueva regulación del estacionamiento en Avilés, como controladores, además de siete empleados subrogados del actual servicio de la grúa. Los precios serán los siguientes: 1,30 euros por 2 horas en la zona azul; 2 euros por 4 horas en la naranja, y 0,15 euros por 24 horas en la verde. La duración del contrato de concesión será de quince años y podrá prorrogarse por períodos de cinco años hasta un máximo de dos. Así, la duración del contrato, con las prórrogas incluidas, no excederá de veinticinco años.
Una vez adjudicado el servicio comienza la cuenta atrás para la implantación del aparcamiento de pago en la ciudad. Pero la decisión de regular el aparcamiento no ha sido un camino de rosas para el gobierno municipal. El Pleno de septiembre de 2008 dio luz verde a la ordenanza reguladora con los votos de PSOE y ASIA. La ORA se convirtió en uno de los motivos de distensión entre los socialistas con su socio de gobierno, IU, que criticó el proyecto al considerar que sólo beneficiará a los intereses de las empresas interesadas en gestionarlo. Buen número de colectivos vecinales, además, se opusieron en su día a la ORA.