E. C. / V. M.
La labor de desmontaje del viejo convento de los franciscanos comenzará el próximo 9 de septiembre. Ésa es al menos la previsión de la empresa Proiecto, que se encargará de la demolición, incluida en el convenio para la construcción del nuevo edificio para la comunidad de religiosos. Según indicó ayer un portavoz de la empresa, el grueso del desmontaje se llevará a cabo después de las vacaciones de verano, aunque ya se han iniciado algunas labores menores.
Así, ha sido necesario devolver la sacristía al viejo convento, ya que ahora se encontraba incorporada al edificio que será destruido. Los operarios también han ido retirando parte de la instalación eléctrica y del cableado que discurría por la fachada. Todo el conjunto que desaparecerá ya se encuentra recubierto de andamios.
El Ayuntamiento de Avilés concedió la licencia para el desmontaje el pasado 8 de junio. Tendrá que transcurrir aproximadamente medio año para que el edificio, que fue construido a principios del pasado siglo y ampliado en el año 1962, desaparezca y permita que el templo recobre su estampa perdida.
La intervención en este edificio, considerado el más antiguo de la ciudad, se realizará siguiendo las indicaciones de los arquitectos Cosme Cuenca y Jorge Hevia. Estarán asesorados por el avilesino Vidal de la Madrid, profesor de la Universidad de Oviedo.
El desmontaje se realizará piedra a piedra. «En principio no esperamos que se produzcan complicaciones, pero eso no puede saberse hasta que se inicie el proceso y se pueda comprobar cómo están las vigas y paredes», señaló un portavoz de Proiecto.
Los trabajos permitirán recobrar el ábside exento del templo, que estaba enclavado en uno de los núcleos primigenios de la villa. Este ábside fue remodelado en su día para poder ejecutar la construcción del edificio del convento, por lo que tendrá que ser reconstruido.
De forma paralela, el Principado tiene previsto intervenir sobre la vieja capilla de Las Alas, considerada un ejemplo sobresaliente del paso del Románico al Gótico y que permanece de forma general cerrado a cal y canto. Además, el Ayuntamiento promueve una labor de limpieza general de las fachadas para que el conjunto religioso de la iglesia de los Padres Franciscanos recupere su esplendor inicial.
El templo, que antaño fue parroquia de San Nicolás de Bari, ha sido objeto de numerosas remodelaciones. Custodia, entre otros, el sepulcro del marino y conquistador avilesino Pedro Menéndez, que fundó la ciudad de San Agustín de la Florida.