Amaya P. GIÓN
El buque granelero «Billion Trader» atracó ayer por la tarde en los muelles de Raíces con 62.524 toneladas de blenda en sus bodegas batiendo el récord de carga en los muelles locales, hasta ahora en posesión del «Coral Wind», con 59.000. «Estamos de enhorabuena. Esta entrada demuestra que empieza a surtir efecto el último dragado y constituye la prueba inequívoca de que la obra era necesaria», subrayó el presidente de la Autoridad Portuaria avilesina, Manuel Docampo. De hecho, el puerto piensa ya en captar buques de hasta 80.000 toneladas. Las obras acometidas el pasado año en la ría, que ha pasado a tener un canal de navegación de 13 metros de calado, son las que permiten la entrada de embarcaciones de este registro, según Docampo. Las ventajas del atraque de este tipo de buques se traduce en fletes más económicos y en una reducción del coste de la materia prima de las compañías que cargan y descargan material en los muelles. En suma, explicó Docampo, «se abaratan costes a las empresas a las que servimos». Se refiere, por ejemplo, a Azsa y Arcelor, dos de sus principales clientes.
A expensas de que concluyan las obras de ampliación, el puerto está preparado ya para recibir buques tipo «panamax» (llamados así por estar diseñados para ajustarse a las medidas del canal de Panamá) si bien la crisis ha truncado, por el momento, las expectativas. La blenda, mineral del que se extrae en Azsa, y el coque, combustible que producen las baterías de la siderúrgica, lideran el movimiento anual de graneles en el puerto. Pero las baterías avilesinas se encuentran al mínimo de producción como consecuencia de la crisis, de ahí que no atraquen ni partan de los muelles locales buques con grandes cargas. En la Autoridad Portuaria confían en que en 2010 se recupere la economía y que Arcelor-Mittal produzca otra vez a pleno rendimiento para poder alcanzar esas esperadas 80.000 toneladas de carga. Docampo habla ya de las posibilidades que ofrecerá el nuevo puerto una vez concluidas las obras. «Para entonces el coque no tendrá que ser transportado por la arteria del Puerto hasta San Juan, sino que el propio muelle estará prácticamente al pie de baterías. La viabilidad del negocio siderúrgico está asegurada en Asturias durante muchos años», consideró Docampo, que no ocultó su satisfacción por el nuevo récord alcanzado ayer.
El «Billion Trader» surcó la ría avilesina pasadas las 5 de la tarde y no dejó indiferente a nadie dadas sus dimensiones: 228,90 metros de eslora y una manga de 32,6. Muchos fueron los que acudieron al espigón de San Juan bien para fotografiar, bien para simplemente ser testigos directos de la llegada del coloso con bandera filipina que partió hace tres meses de Alaska y que llegó a Avilés aprovechando la gran marea de ayer, con 4,30 metros de altura. A las seis y media de la tarde el buque estaba amarrado en el muelle de Raíces tras casi dos horas de operación en la que intervinieron tres remolcadores, uno de ellos procedente de Santander.
«No sé si dará la curva de Pachico», comentó Rafael Pascua, vecino de Piedras Blancas, apostado en el espigón de San Juan caña de pescar en mano. José Luis Alcalde, residente en Madrid pero que pasa unos días de vacaciones en Oviedo, no quiso perderse la llegada del granelero. «Vengo expresamente a verlo», aseguró. Tampoco renunció a presenciar el histórico atraque José Manuel Pérez, un enamorado de la mar. «Fui marino en un petrolero durante tres años. Aún se me ponen los pelos de punta cuando veo entrar un barco de éstos. Es un gusanillo que nunca se te quita», aseveró. Tras el espectáculo, los estibadores comenzaron anoche a descargar las 25.000 toneladas de blenda que el «Billion Trader» dejará en Avilés para AZSA.