J. C. G.
El padre Ángel García fue el encargado de dirigirse al público asistente a la gala de los premios «Dionisio de la Huerta» en representación de los tres galardonados. A los otros dos, a Quini y a Arturo Fernández, los calificó el fundador de Mensajeros de la Paz como «dos santos». Alguna sonrisa pícara se levantó en el auditorio, aunque la ovación sirvió para subrayar el comentario del sacerdote. Y es que, para Ángel García, tanto el actor como el deportista son ejemplo de un fenómeno que, quizá por el pesimismo global, pase desapercibido. «Nunca en la historia de la humanidad ha habido gente más buena, más solidaria, que en estos momentos en el mundo», señaló el padre Ángel.
Ángel García señaló, emocionado, el aumento del número de cooperantes. «Veo a esos muchachos ir, de manera desinteresada, a El Salvador, a Irak, que ayudan a la gente sin esperar nada a cambio, y recupero la fe en la humanidad», comentó el sacerdote asturiano, cuyo proyecto Mensajeros por la Paz fue galardonado con el premio «Príncipe de Asturias». Para terminar su discurso, Ángel García parafraseó a Santa Teresa de Jesús. «Como decía la santa: decís que soy lista, pero es vuestra opinión. Decís que soy guapa, y es vuestra opinión. Decís que soy santa, porque quiero a la gente. Mis compañeros son listos, santos y, sobre todo, guapos».