J. C. G.
María Sanhuesa, musicóloga y profesora de la Universidad de Oviedo, aprovechó el curso sobre Albéniz para centrar su conferencia en un fenómeno musical coetáneo al compositor de Camprodón: el radical cambio impuesto por el Vaticano en el canon de música religiosa en los albores del siglo XX. «El Vaticano ordenó que se recuperara el uso del gregoriano y que la voz sólo pudiera ser acompañada por órgano. Se consideraba que la música religiosa había perdido su carácter, su esencia, y se había vuelto muy operística», explicó Sanhuesa. La musicóloga también comentó los problemas del entonces obispo de Oviedo, Martínez Vigil, para hacer acatar el cambio. «Los músicos que tocaban en la catedral de Oviedo también lo hacían en teatros, por lo que el cambio fue muy complicado», señaló María Sanhuesa.