T. CEMBRANOS
Losas rotas, tapas de registro a un nivel más alto que la acera, desnivel en el vial. Esos son algunos de los fallos que dicen haber detectado los responsables del Partido Popular de Avilés durante un recorrido por las recién finalizadas obras de peatonalización de la calle de La Cámara. Y por ese motivo, y haciéndose también eco de las quejas vecinales, exigen al gobierno local que, para evitar ese tipo de desperfectos en otros trabajos, se realice un seguimiento más continuo de las obras que se realicen en la ciudad.
«Pedimos que haya un seguimiento más directo de las obras y así no tener que esperar a que se terminen y pasen a ser recepcionadas para que se arreglen los fallos que se detecten. Así, nos evitaríamos tener que hacer las obras de dos veces, ya que se solucionarían en el momento», aseguró ayer Constantino Álvarez, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Avilés. El concejal aseguró que el caso de la calle de La Cámara no es único ya que en una situación similar está otro remate de obras en la calle de Gutiérrez Herrero.
«Ni el Ayuntamiento ni el concejal de Servicios Urbanos, Luis Ramón Fernández Huerga, pueden cruzarse de brazos ya que las quejas de los vecinos son reiteradas», afirmó Álvarez. El edil popular lamentó, además, la falta de seguridad que hay en el entronque de la calle La Cámara con La Muralla. Ahora, según Álvarez, los viandantes continúan el paseo peatonal que se inicia en la plaza de España y cruzan la calle por el centro y no por los pasos de peatones, con el consiguiente peligro que supone.
«Si el semáforo está en verde, los conductores arrancan y se encuentran con los peatones en mitad de la marcha. Me preocupa que el concejal de Servicios Urbanos siga estudiando qué solución se puede adoptar ahí para garantizar la seguridad de los ciudadanos», comentó el concejal de los populares avilesinos.
Los propietarios de las tiendas y cafeterías de la zona aseguraron la pasada semana estar muy contentos de la conclusión de las obras de La Cámara, pero algunos no están satisfechos con el resultado: «La zona de carga y descarga se ha ubicado frente a los escaparates, no hay papeleras y la calle está abombada en algunos puntos, por lo que cuando llueva se pueden formar charcos», comentó entonces una de las comerciantes de la céntrica calle.