Vanessa PARAPAR
El Principado sopesa regular la plantación de eucaliptos en la región. Así lo aseguró hace unos días en Castrillón el director general de Política Forestal, Joaquín Arce. El propulsor de esa medida fue Alberto Tirador, alcalde de Illas. El Ayuntamiento que gobierna aprobó un plan urbano que no permite que las plantaciones de eucalipto se expandan por el concejo.
A esa iniciativa se suma ahora el Gobierno regional, que analiza implantar una política medioambiental que controle el desarrollo de esta especie. De la superficie arbolada del Principado, que se extiende aproximadamente a lo largo de 300.000 hectáreas, más de una cuarta parte está dedicada a los bosques de eucalipto. El litoral asturiano es prácticamente monocultivo de esa especie y nadie lo regula.
El eucalipto, procedente de Australia, se extendió por los bosques asturianos en las décadas centrales del siglo pasado. Su éxito está motivado por su rápido crecimiento, que permite vender la madera en sólo diez o doce años después de plantar los árboles. La parte negativa es el desgaste que la especie hace al suelo, ya que extrae gran cantidad de nutrientes para su propio crecimiento.