Soto del Barco,
Ignacio PULIDO
La identidad de los «misteriosos» gusanos aparecidos en un jardín de La Magdalena se corresponde, según los biólogos, con la oruga de la «Esfinge de la muerte», una mariposa nocturna procedente de África que suele visitar la península Ibérica durante el estío. El animal no supone ningún riesgo para el ser humano y su larva se suele alimentar de plantas de patata y de otras solanáceas.
De acuerdo con los expertos, esta especie originaria de África realiza todos los años migraciones a Europa -lugar donde suele tener una segunda generación- y es fácil de encontrar en la península Ibérica. La «Acherontia atropos» recibe el nombre común de «Esfinge de la muerte» o «Esfinge de la calavera» por la presencia en su tórax de un dibujo que asemeja a un cráneo humano. Esta mariposa nocturna saltó a la fama al aparecer en el cartel de «El silencio de los corderos», que protagonizó Jodie Foster.
A pesar de gozar desde antaño de mala fama debido a su dibujo, esta especie es inofensiva. Su larva se alimenta de solanáceas, especialmente de patatas, y se entierra formando un capullo sedoso para pupar. Los ejemplares adultos sienten predilección por la miel, «adicción» que les cuesta en muchos casos la vida debido a las picaduras de las abejas. Por otra parte, esta mariposa nocturna es capaz de emitir un fuerte silbido en caso de sentirse amenazada.
Los biólogos afirman que la «Acherontia atropos» no supone ningún riesgo de plaga y consideran que es todo un privilegio por disfrutar de su contemplación. Los vecinos de La Magdalena pueden descansar tranquilos.