Juan C. GALÁN
En 1948 Gary Cooper encarnó al imaginario arquitecto Howard Roark (álter ego de Frank Lloyd-Wright) en la magistral «El manantial», de King Vidor. Ahora, Brad Pitt se decanta entre ser Gary Cooper o Lloyd-Wright. A tenor de sus últimos movimientos, parece que al protagonista de «Seven» le tira más el segundo que el primero, a pesar de ser actor, al menos de momento.
La relación de Pitt con la arquitectura comenzó a gestarse en su adolescencia -se declara admirador del propio Lloyd-Wright, Rennie Mackintosh o Frank Gehry-, pero eclosionó en 2001. Por aquel entonces, el actor compartía sus días con la actriz Jennifer Aniston en un apartamento de lujo en Beverly Hills. El capricho de la pareja fue que Frank Gehry, diseñador entre otros del Museo Guggenheim de Bilbao, diseñara su bodega. Ése fue el comienzo de una estrecha amistad entre actor y arquitecto. Tanto, que Pitt llegó a recibir clases de diseño, vía correo electrónico, del mismísimo Gehry, con el que ahora trabaja en un proyecto para construir cuatro torres de cristal destinadas a viviendas en la localidad inglesa de Brighton.
Brad Pitt ha reconocido estar «chiflado» por la arquitectura. Sin embargo, su nueva faceta era prácticamente desconocida en España, hasta que el domingo avanzara su interés en participar en el proyecto de la Isla de la Innovación, en Avilés. El actor colabora intensamente con la empresa alemana Graft, con sede central en Los Ángeles. Sin embargo, su papel no es el de arquitecto, sino el de «design consultant», una especie de asesor que colabora en momentos puntuales con la elaboración de un proyecto. Así ha ocurrido con la construcción de viviendas ecológicas en Nueva Orleans o con el proyecto de construir un hotel de cinco estrellas en los Emiratos Árabes Unidos.
Así las cosas, Brad Pitt parece ejercer más la figura de mecenas, de reclamo, para la empresa Graft que la de diseñador. La única intervención del estudio de origen alemán en España es la construcción de viviendas unifamiliares en Pollença (Baleares). Quizás una pista de lo que la empresa desea desarrollar en Avilés.