SANTIAGO FERNÁNDEZ «HUERTA»
Ex presidente del comité de empresa de Azsa
Saúl FERNÁNDEZ
Santiago Fernández «Huerta» (Vegarrozadas, 1953), que es capataz en el departamento de lixiviación de Asturiana de Zinc (Azsa), ha sido en tres ocasiones presidente del comité de empresa y representante de CC OO en la primera compañía del mundo dedicada a la manufactura de cinc. Este pasado martes fue reprobado por la nueva mayoría que gobierna el órgano de los trabajadores de la compañía (Sitaz y USO).
-¿Qué tal le ha sentado la reprobación?
-Normal, no se crea. En democracia los votos pueden bascular de un lado, para después pasar al otro. Lo que ha sucedido, en este caso, es que el Sitaz entendía que era el momento de reprobarme y lo ha conseguido gracias a la abstención de la USO. La pretensión no era otra que descabezar el comité. Y en eso estamos.
-Lo acusan de inoperante.
-Es natural. Me han reprobado y mis adversarios sindicales no pueden decir otra cosa que eso. Si no, no tendría sentido lo que hicieron. Lo que sí que espero es que la nueva mayoría ponga un nuevo presidente que sea «operante» lo antes posible.
-También le acusan de olvidar el comité en favor de CC OO.
-Eso no es cierto, ninguna sección puede decir eso.
-¿Debe decidir el Sitaz en este momento?
-Azsa es una empresa atípica, la única del panorama industrial que tiene un sindicato amarillo a su servicio, bajo su amparo. Teniendo eso en cuenta le diré que nunca, en mis treinta y cinco años en esta empresa, había convivido con una dirección tan antisindical como ésta, con Santiago Zaldumbide (presidente de Azsa) a la cabeza.
-¿Y el Sitaz?
-Lo único que busca es paralizar la actividad del comité. Su estrategia es la de cuanto peor, mejor. Espero que este bloqueo de ahora no dure mucho tiempo. El comité tiene que hacer gestiones, presentar informes y tirar para delante. Sin presidente, sin nadie que lo convoque, pues ya me contará...
-¿Cuál es el papel de la USO en todo este embrollo?
-Desde las movilizaciones del año pasado sabía que íbamos a llegar a esta crisis. Desde entonces, la dirección de la empresa y el Sitaz se centraron en tratar de descabezar a CC OO. El sindicato USO, entonces, ha reculado y la mayoría ha cambiado. Ahora lo que toca es que tanto un sindicato como el otro se responsabilicen de sus actos y presenten una alternativa a la presidencia.
-¿Por qué rompe la USO con ustedes?
-No lo sé. En las últimas elecciones habíamos llegado a un pacto -también con UGT- para cerrar el paso al Sitaz y todo fue más o menos bien, hasta que la USO dejó sus cargos. Hace dos meses.