Myriam MANCISIDOR
Uno de cada cinco consumidores de cocaína en Europa reside en España, según datos extraídos del Informe Mundial sobre Drogas de la ONU. Hay quien define ya esta sustancia como la heroína del siglo XXI. Y en Avilés su consumo tiende al alza año tras año pese a la crisis y su precio: unos 60 euros el gramo. No son números como para quedarse tranquilos, como bien subrayan los expertos en terapias de desintoxicación. Menos aún, aseguran, si se tiene en cuenta el alto número de jóvenes consumidores menores de 20 años. El 9 por ciento de las personas que atiende Proyecto Hombre en Asturias a través del programa «Reciella», dirigido a personas de entre 14 y 20 años, es de Avilés. Se trata principalmente de hombres solteros que se han iniciado en el consumo de hachís a los 14 años y en el de cocaína a los 16. Uno de cada cuatro, además, es adicto al «speed».
«Más del sesenta por ciento ha dejado los estudios y comienza a consumir por curiosidad los fines de semana. De éstos, un tercio ha tenido problemas con la justicia antes de los dieciocho años», explican los responsables del colectivo en la memoria de 2008, donde Avilés se escribe con mayúscula. El siete por ciento de las 705 personas que acuden a Proyecto Hombre en Asturias es de este concejo y responde al perfil de cocainómano. La cifra la igualan los adictos al hachís. El 6,3 por ciento de las personas que atiende Proyecto Hombre en Avilés son, a su vez, adictas a dos o más drogas. La edad media de estos consumidores es de 36 años, más alta que años atrás, lo que indica, según los responsables del colectivo especializado en el tratamiento de toxicomanías, la tendencia de envejecimiento de los policonsumidores. Según los datos facilitados por la ONG, el perfil de los adictos a varias drogas en Asturias, extrapolable a Avilés, es el de un hombre separado y padre de un hijo. Antes de ingresar en Proyecto Hombre, añaden, residía con su familia si bien en el último año ha aumentado el porcentaje de los que permanecen en la cárcel.
«Se trata de personas que empiezan a consumir por probar, por curiosidad, los amigos lo tomaban y fue inducido por algún amigo para sentirse dentro del ambiente o para olvidarse de sus problemas», aseguran los responsables de Proyecto Hombre. La mayoría de los policonsumidores en tratamiento iniciaron el consumo de heroína a los 20 años combinándola con alcohol, hachís, cocaína y, en menor medida, con anfetaminas, «speed», éxtasis y alucinógenos. La cocaína es la droga de referencia para el 43 por ciento de los policonsumidores.
El perfil de los cocainómanos es también el de un hombre entre 28 y 35 años, soltero. La mayoría de los que acuden a Proyecto Hombre para iniciar un proceso de rehabilitación han dependido de esta sustancia durante, aproximadamente, cinco años. El 7,2 por ciento de las personas adictas a la cocaína que atiende la ONG son de Avilés, el 2,4 por ciento de Castrillón y el 0,8 de Soto del Barco.
El alcohol es otra de las drogas que está presente en casi todos los casos que atiende Proyecto Hombre. El colectivo cuenta en Miranda (Avilés) con una casa centrada en el tratamiento para la adicción al alcohol donde los usuarios reciben atención integral. Sólo en 2008 ingresaron en este servicio 57 personas en el plan residencial, 31 en el de reinserción y 27 en el ambulatorio. En cualquier caso, se persigue el mantenimiento de la abstinencia.
El perfil de los alcohólicos, según los datos facilitados por Proyecto Hombre, es el de un varón de entre 40 y 50 años con familia. Los hombres han trabajado principalmente en el sector de la construcción y, las mujeres, en la hostelería. La media de años de dependencia del alcohol es de 11 años antes de que se inicie un proceso de rehabilitación. De los usuarios de la casa de Miranda, el 15,6 por ciento son de Avilés, el 3,3 de Castrillón, el 2,5 de Gozón y el 1,6 de Corvera. Los adictos al alcohol, según recoge Proyecto Hombre, consumen sólo esta sustancia aunque en pequeños porcentajes la combinan con hachís y cocaína. La asociación también trata a dependientes de metadona. Para cada caso, la ONG cuenta con un tratamiento específico y diferentes servicios que persiguen un objetivo: la desintoxicación.
Menores y jóvenes
Proyecto Hombre atiende en el programa «Reciella» a jóvenes y menores. El perfil de los usuarios es el de hombres solteros que han abandonado los estudios y empiezan a consumir «por curiosidad».
Policonsumidores
El 6,3% de las 805 personas que se tratan en Proyecto Hombre son avilesinas, adictas a dos o más drogas. El perfil es el de un varón entre los 31 y 40 años, separado y padre de un hijo, generalmente, a cargo de la madre.
Cocaína
El perfil de las personas en tratamiento de desintoxicación es también el de un hombre entre 28 y 35 años, soltero. La mayoría de los que acuden a la ONG han dependido de esta sustancia durante cinco años.