Juan C. GALÁN
Administración Esperanza. Nunca un nombre fue tan acertado para un despacho de lotería, el que se ubica en la céntrica plazoleta de Maspalomas, en la zona de Las Meanas, que ha repartido 2,8 millones de euros en dos meses. Primero, el pasado 4 de julio, cuando el juego de Euromillones dejó 95.090 euros. La administración Esperanza volvió a hacer honor a su nombre anteayer, en esta ocasión a lo grande: nada menos que 2,6 millones de euros dejó el primer premio de la lotería primitiva para un solo boleto acertante, validado en la administración número 6 de Avilés.
La plazoleta de Maspalomas se mostraba ayer calmosa, contagiada del letargo dominical. Nada hacía sospechar que, probablemente, entre sus muros, moraba un nuevo multimillonario. Sin embargo, a pesar de la tranquilidad imperante, los vecinos que se dejaban ver no podían evitar cierto runrún de intriga y curiosidad por descubrir al agraciado que, como es norma en estos casos, parece haberse esfumado. No obstante el secretismo, la mayoría de los vecinos de la zona conocía la noticia, pero no al afortunado. «Igual tiene miedo de que vayamos todos a pedirle perras con esto de la crisis», ironizaba una vecina, con un cierto matiz de envidia en sus palabras.
Lo cierto es que el millonario premio de la primitiva no es, ni mucho menos, el primero con el que el azar ha agraciado a Avilés. La ciudad parece mantener un romance con la fortuna desde diciembre de 2006, cuando el tercer premio de la lotería de Navidad dejaba en Avilés 45 millones de euros. Justo un año después, la ciudad volvía a bañarse en millones con los 45 que dejaba el gordo de Navidad. Dos fechas clave que abrieron la espita de tan inusitado noviazgo. Desde entonces hasta ahora las distintas modalidades de loterías han dejado en Avilés nada menos que 15,5 millones de euros.
Después de que la lotería de navidad dejara 90 millones en dos años en Avilés, el premio más sustancioso ascendió a 5,9 millones de euros. El «pelotazo» llegó con el primer premio de la lotería nacional del 10 de mayo de 2008, vendido íntegramente en una administración del barrio de Versalles.