JAVIER GANCEDO
De nuestro corresponsal, Falcatrúas.
Hay pueblos y ciudades que necesitan vivir en pareja, precisan de un rival en el que depositar sus frustraciones, al que echar las culpas, odiar, envidiar, chinchar, etcétera. Barcelona y Madrid, Gijón y Oviedo, Málaga y Sevilla? Bildeo y La Cuendia forman esa pareja. Cuando apareció oro en Bildeo la explotación del yacimiento contravenía la legislación medioambiental, estropeaba el paisaje, ahuyentaba los osos. No se pudo y no se pudo, asunto terminado. Pero los bildeanos no olvidan que mientras las autoridades deliberaban entre orear o no, La Cuendia se postuló muy astutamente como base logística para todos los servicios de la mina, quedando la mierda en exclusiva para Bildeo.
Posteriormente, cuando la empresa coreana Arranking, Machaking & Trituring, Co. quiso instalar una fábrica de piedras de mechero y de afilar en Bildeo, los espabilados de La Cuendia se ofrecieron como delegación de Corea, se pusieron ciegos comiendo arroz y lo planificaron todo: la cantera, las explosiones y la contaminación, para Bildeo; la fábrica, la maquinaria, los almacenes, el transporte, el hospedaje y los comedores, a instalar en La Cuendia.
Ahora hay una empresa que quiere explotar el agua del Fontanón del Cotabel.lo y parece que los planes contemplan que la embotelladora, el almacén y demás se instalen en La Cuendia, quedando la captación en el Fontanón, faltaría más. Bildeo verá pasar una tubería delante de sus narices, que bajará pegada a la carretera hasta el pueblo rival. Aquí ven la batalla perdida, porque buenos son los cuendianos y menudas las agarraderas que tienen, pero la carretera bildeana seguirá siendo una pista y la suerte de tener un manantial de lo mejor no va a significar ninguna ventaja para los vecinos, que andan llorando penas por los periódicos. Una periodista que vino por aquí tiró de reportaje lamentable a partir de los lamentos bildeanos de que los de La Cuendia siempre salían favorecidos, y los medios de contaminación hicieron el resto.
¿Y cuál será el beneficio para Bildeo? Nasti de plasti, porque, para más inri, los pocos puestos de trabajo y las instalaciones de la embotelladora con fuerte subvención del Gobiernín se levantarán en La Cuendia. ¿Qué te parez?
Venancio Quilicas, alcalde de Bildeo, piensa que no puede dejar pasar la oportunidad de aprovechar este milagro que estaban esperando, y está discutiendo con los vecinos la lista de peticiones (?) que van a exigir al Gobiernín.
-Que nos pongan un centro cultural, o dos.
-¿Pa qué lo quies, Manolón, si casi no sabes leer?
-¡Coño! ¿Examinan ahora pa tener un centro cultural? ¿Examinan a los de Oviedo, Gijón y Avilés?
-Tenemos que pedir cosas adecuadas a nuestras necesidades.
-Entonces pide un asilo y una ampliación del cementerio.
-Que nos pongan un banco, pero no de los de sentase, de los de las perras. Ye lo que más echo en falta.
-Que traigan juventud, aquí ye lo más necesario, y trabayu, pa que se entretengan.
Venancio dejó a todos decir lo que quisieran, sin interrumpir, hasta que fueron callando ellos solos. Entonces tomó la palabra.
-No van a colocar gente de Bildeo en la embotelladora porque no contratan viejos. Como sigo creyendo que tenemos que vivir de los montes que tenemos, hay que pedir un plan de repoblación forestal. Si no vamos a sacar provecho del manantial, como compensación, tenemos que sacarlo de los montes que tenemos, que traigan gente a desbrozar y plantar árboles. Firmemos un convenio con las autoridades: nosotros ponemos el terreno, ayudaremos en lo que podamos, limpiando y plantando, y cobraremos algunos jornales, según se acuerde. El Gobiernín pondrá las perras para pagar los plantones, el trabajo nuestro y el de las brigadas de trabajadores forestales, que harán la mayor parte de la labor. Cuando se venda la madera, dentro de cincuenta o sesenta años, parte del dinero que se obtenga será para nuestros descendientes, si los hay, pero la mayor parte será para el Gobiernín que haya, si lo hay.
El sanedrín bildeano asintió a lo dicho por Venancio. Lo malo es que las necesidades de los pueblos, por muy cargadas de razón que estén, para que se conviertan en realidades tienen que coincidir con el interés de los partidos gobernantes, de lo contrario no pasan de «veremos».
Ocurre lo mismo que con aquellos dos que se estaban peleando, y uno de ellos, un cacho paisano grande como un armario, estaba sacudiendo de lo lindo al otro, apenas una ripia. Llegó un tercero, consiguió parar la pelea y les preguntó por qué se peleaban. El grandón dijo:
-Por esto y por lo otro.
El canijo, por su parte, argumentó:
-Por aquello y lo de más allá.
El improvisado juez de paz emitió sentencia, diciéndole al ruino:
-Creo que tienes razón, pero, por lo que veo, pierdes.
Seguiremos informando.