M. M.
Las tapas resumen en un bocado ingenio, creación, cocina tradicional y de autor. Cada uno de los cincuenta y dos establecimientos que participan en la IV Semana de la tapa de Avilés ofrece aperitivos variopintos, que van del pan de pita con queso azul a pimientos rellenos de callos (en la enoteca Llave y Cordobán) o magret con colmenilla y foie sobre pan de coca y salsa de hidromiel, también conocido por «Vicky el vikingo», en El Txoko.
El Centro Cultural Oscar Niemeyer también ha entrado en las cocinas de los restaurantes avilesinos, y en La Parra, por ejemplo, ofrecen una tapa con este nombre elaborada con una patata cocida y jamón envuelto en pan de diseño. La salsa, de carne guisada. «Es una tapa con sorpresa, como va a ser el Centro Cultural. La salsa imita la ría...», explicó la responsable del local.
En Avilés también se pueden encontrar tapas clásicas -huevos fritos con picadillo-, otras creadas con productos de la comarca -crujiente de patata con crema de queso cabrales y longaniza de Avilés- y otras más innovadoras, como la manzana sorpresa de La Alfarería.