T. C.
El Puerto de Avilés movió el pasado mes de agosto unas 322.000 toneladas de mercancía, lo que supone un 42 por ciento menos que en el mismo período del año pasado. No obstante, el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Docampo, no está del todo insatisfecho con los tráficos cosechados en agosto.
«Nos seguimos moviendo en cifras estimables para los tiempos que corren, por eso no me sirve comparar con los datos del año pasado. Si seguimos en la misma tónica, conseguiremos alcanzar los cuatro millones de toneladas de mercancías a final de año, que es el objetivo que nos marcamos», comentó el responsable del Puerto local. Explicó que la tendencia de los muelles locales tiene que ser conseguir en torno a 333.000 toneladas de mercancías a lo largo de todos los meses con el fin de conseguir llegar a los cuatro millones de toneladas de movimientos de mercancías
El presidente aseguró que la Autoridad Portuaria, por el momento, está aguantando «relativamente bien» la crisis. «Otros puertos se pueden ver más o menos afectados. Nosotros, a lo largo del año, ni hemos subido espectacularmente los tráficos ni tampoco hemos bajado de la misma manera. Por el momento, septiembre no tiene mala pinta, aunque aún es pronto para hacer estimaciones», apuntó Docampo.
Si finalmente se cumplen todas las previsiones, el Puerto cerrará el año con una caída de actividad del 20 por ciento respecto a 2008, lo que supondrá unos tráficos de en torno a 3,95 millones de toneladas, en línea con los movimientos de los primeros años de la década y muy lejos (un 33 por ciento por debajo) del récord anotado en 2006, cuando se rozaron los 6 millones de toneladas, el mejor dato registrado desde 1974.
Los responsables de la Autoridad Portuaria, no obstante, no paran de trabajar con el objetivo de captar nuevos tráficos que permitan un repunte de las cifras. Y es que el mal año ha estado protagonizado, sobre todo, por la inexistencia de tráficos de carbón de coque, una mercancía que, otros años, aporta un millón de toneladas a las cuentas anuales gracias a Arcelor-Mittal. Desde el pasado mes de julio, a los muelles locales han llegado algunas embarcaciones para cargar y descargar carbón de coque, pero en cifras poco significativas.