POR JUAN C. GALÁN
Si es cierto que la unión hace la fuerza, el barrio de Villalegre va camino de convertirse en el Increíble Hulk. Todo merced a una estrategia de la Asociación de Vecinos «El Marapico», que ha pretendido espolear la participación de sus convecinos para variar una dinámica dominada por la apatía. La fórmula ha funcionado: el centenar de encuestas que «El Marapico» ha repartido por cada comunidad de vecinos de Villalegre, en las que se pedía que expresaran su opinión acerca de la situación del barrio, ha disparado el número de peticiones.
La Asociación de Vecinos de Villalegre es uno de los 81 colectivos que han sido invitados por la concejalía de Participación Ciudadana a sumarse a la elaboración del presupuesto municipal del próximo ejercicio. Sin embargo, los miembros de «El Marapico» no han querido limitar a su propia visión del asunto las propuestas a trasladar al Ayuntamiento. «A veces lo que creemos desde la asociación no coincide con lo que piensa el resto de vecinos», se justifica Clara González, vocal de «El Marapico». Así, en un gesto «democrático», como explican en la asociación, han «bombardeado» a sus vecinos con una encuesta cuyo fin último era conocer las inquietudes y reivindicaciones de las personas que día a día viven y conviven en Villalegre.
La petición más frecuente: el incremento de la presencia policial en el barrio, sobre todo para controlar la velocidad de los vehículos, especialmente alta en la calle Santa Apolonia. Además, los villalegrinos exigen que se cumpla la ordenanza municipal en materia de perros, que se ejecute la tercera fase del plan de reparación de aceras y que se remodele la plaza de Diego de Almagro. «Las peticiones las vamos a trasladar al Consejo de Participación ciudadana y esperamos que no caigan en saco roto, aunque nos tememos que el presupuesto se va a recortar», señala Clara González, que, no obstante, se muestra satisfecha por la respuesta de sus convecinos. «La asistencia a la reunión con el concejal fue masiva, nos sorprendió hasta a la gente de la asociación. Los vecinos nunca se habían implicado tanto», comenta, sorprendida, la vocal de la asociación vecinal.
A título particular, «El Marapico» también pedirá al Ayuntamiento la renovación del centro cultural, más plazas de aparcamiento y la reordenación de la plaza de La Hispanidad. La vieja reivindicación de un centro de salud se ha quedado en el baúl de los recuerdos.