Teresa CEMBRANOS
La crisis ha hecho que muchas personas hayan decidido quedarse en el país y recorrer alguno de sus enclaves, sobre todo aquellos más cercanos a su lugar de origen. Y eso se ha notado en Avilés. En los meses de julio y agosto pasó por la Oficina de Turismo de la ciudad un 12,37 por ciento más de personas que en el mismo periodo del año pasado. En total, acudieron al edificio de la antigua cárcel a pedir información 15.936 personas frente a las 14.181 de 2008.
El aumento más notable se produjo en el turismo nacional: se incrementó un 27,83 por ciento respecto al año pasado. La mayoría de los 12.217 turistas españoles procedieron de Madrid, Cataluña, Castilla y León, Andalucía y la Comunidad Valenciana.
La parte negativa del verano fue el retroceso en el turismo de fuera del país. En este caso, la crisis también sí que se notó. El número de turistas extranjeros que pasó por la oficina de turismo descendió un 9 por ciento respecto a 2008, pasando de 1.353 a 1.230 personas. Los extranjeros llegaron, sobre todo, de Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Estados Unidos y Portugal. «Mantener las cifras, y sobre todo subirlas, es positivo y todo un éxito. No obstante, aún tenemos que saber la ocupación en los hoteles esos meses, ya que no todos los que nos visitan se hospedan en la comarca. Si miramos sólo las visitas a la oficina de turismo, podemos decir que Avilés y la comarca es un destino turístico en crecimiento, sobre todo si pensamos que estamos en unos momentos complicados», aseguró Alberto Tirador, presidente de la mancomunidad Comarca Avilés.
Pero no sólo aumentaron las consultas en la oficina de turismo. Las visitas guiadas por el casco histórico también han sufrido un repunte de asistentes en los meses de julio y agosto. Así, recorrieron la ciudad en compañía de las guías un total de 3.111 personas, el 50 por ciento más que el año pasado (2.067 personas).
Ahora, los responsables de la mancomunidad turística ya están pensando cómo seguir promocionando la comarca en los próximos meses, en los que hay dos puentes: Todos los Santos y la Constitución. Una de las ideas que sopesan es llegar a acuerdos con los hoteles para ofertar paquetes turísticos. «Ya hubo intentos, pero falta madurar las ideas. Los que tienen que aceptar la propuesta son los hoteles», comentó Tirador.