Saúl FERNÁNDEZ
«Yo soy Hulk», confesó ayer en Avilés Herb Trimpe, una leyenda del cómic y uno de los nombres más buscados por aficionados y devotos del arte de la historieta. Se ha pasado media vida dibujando las aventuras de La Masa, pero ha pasado a la historia como el creador del personaje de Lobezno (Wolverine), el miembro más carismático de la «Patrulla X», al que últimamente le da cuerpo y alma el actor Hugh Jackman.
Trimpe se siente absolutamente identificado con la tragedia de Bruce Banner. «En mí hay dos personas», comentó con una gran sonrisa, matizando los detalles de un Lobezno particular, lector de LA NUEVA ESPAÑA. «Nadie podía imaginar que el personaje de Wolverine fuera a tener tanto éxito», aseguró. Recordó en Avilés los orígenes del hombre de las garras.
«Las cosas no nacen solas. En el mundo de la historieta las decisiones se toman en equipo. Y eso fue lo que pasó cuando lo de Lobezno», señaló Trimpe. «El diseño base es de John Romita Sr., aunque yo le di el aire que tiene», apuntó. Y aquí planteó un símil: «El doctor Frankenstein fue el que armó a la Criatura, pero la electricidad le dio la vida. Ponga, entonces, que yo fui la electricidad de Lobezno», añadió el célebre historietista norteamericano.
La primera aparición de Lobezno fue en el número 180 de la serie de Hulk. «Len Wein (guionista que rescató la «Patrulla X» de su ostracismo comercial) decidió presentar un nuevo personaje secundario con que debería luchar Hulk. En la última viñeta de aquel número se presentó Lobezno. En el número siguiente, en el 181, fue el protagonista absoluto», señaló.
El tipo de las garras, en los primeros años setenta, cobró vida propia. De las páginas del Hulk, de la mano de Wein, se pasó a las de la «Patrulla X», se desprendió de la máscara, seguía siendo canadiense. De ahí, al cine, sólo hubo un salto. «He dibujado a Hugh Jackman con las garras del principio. Al final no las utilizaron», se lamentó Trimpe, que a estas alturas ya terminó el boceto que se publica hoy en esta misma página.
Trimpe, aparte de autor de cómic fue, durante muchos años, profesor de arte. «Prefiero dibujar», dijo con satisfacción evidente. «Es más fácil». El norteamericano trabajó durante muchos años para la editorial Marvel, que acaba de ser adquirida por la Disney. ¿Qué sucederá ahora? «La Disney protege sus creaciones demasiado... espero que no pase lo mismo», sonrió.