Myriam MANCISIDOR
Españoles, hombres y solteros. Este es el perfil de los usuarios del albergue de transeúntes de Avilés a donde acuden personas «sin techo». Los vecinos y hosteleros del barrio de Sabugo conviven con estas personas desde 2005, cuando se estrenó la instalación municipal que gestiona Cáritas, pero en los últimos meses hay quien califica la situación de insostenible: el número de transeúntes que buscan cobijo en el albergue, aseguran, ha aumentado respecto a años atrás y también las broncas callejeras. La situación ha llegado hasta tal punto que a veces se juntan personas polémicas en el albergue y tiran cosas desde la ventana con el peligro que supone para todos, los que trabajamos en Sabugo y los peatones», aseguró la dependienta de un comercio. El pasado año el centro atendió a 905 personas y casi el 60 por ciento de los usuarios sufría adicción al alcohol y enfermedad mental.
Los vecinos y los empresarios creen que los problemas se arreglarían con mayor vigilancia policial tanto dentro del albergue como en las calles de Sabugo. La asociación de vecinos «Pedro Menéndez» que dirige Iván Álvarez Heres ha recibido numerosas quejas en los últimos meses. «En la calle Bances Candamo y, principalmente, en La Estación es necesaria mayor vigilancia policial en horario nocturno ya que, además de los bares, existe el albergue de transeúntes en las inmediaciones», manifestó Heres, y añadió: «Las quejas en relación al albergue no son nuevas. Los hosteleros han mostrado su malestar por los problemas que ocasionan los transeúntes que se hospedan en el centro y que, además, dan mala imagen al barrio...».
La asociación vecinal manifestó a su vez su preocupación por la presencia cada vea más habitual de transeúntes y drogodependientes en las inmediaciones del parque de Las Meanas. «Desde hace meses se puede ver cada día a gente consumiendo alcohol en el parque, trapicheando y durmiendo en los portales o en los bancos», recalcó Heres, quien solicitó al Gobierno local que atienda sus reclamaciones y aumente la vigilancia policial con controles y patrullas destinadas al centro de Avilés. «A esto hay que añadir también la presencia de prostitutas en Llano Ponte, cada día más numerosa», subrayó el presidente de la asociación de vecinos «Pedro Menéndez». El colectivo vecinal ya demandó en 2007 a la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, que tomara cartas en el asunto ante las quejas de los empresarios por el aumento de la prostitución en el centro. Las mujeres, principalmente españolas, ejercen en la calle y ofrecen sus servicios por las noches en las inmediaciones del centro de salud. «Esta es una de las entradas principales de Avilés», destacó Iván Álvarez Heres.