E. CAMPO
La adjudicación del servicio del agua a la empresa Aquagest, que previsiblemente ratificará el Pleno en su sesión del jueves, está bajo nubes de tormenta. La gran perdedora en el concurso, Aqualia, ya anunció que intentará impugnar la adjudicación cuando se produzca, pero además asegura que existen «indicios certeros de que la oferta preseleccionada incumple claramente las normas marcadas en el pliego del concurso», según indicó ayer un portavoz de la empresa. Es más, Aqualia sostiene que la oferta de Aquagest, que es la que ofrece mayor canon (37,1 millones de euros) ni si quiera tendría que haber llegado a la mesa de contratación por dichas irregularidades, que hacen inviable su cumplimiento. Según fuentes de la empresa competidora, si Aquagest incluyese todos los datos correctamente, «podría llevar a que los fondos de la sociedad se quedasen por debajo del cincuenta por ciento del capital social de la misma». Esto se solucionaría con una ampliación del capital o con un aumento de las tarifas por encima del IPC.
El volumen de los caudales es otro de los problemas que denuncia Aqualia, ya que la oferta de la empresa preseleccionada «difiere entre 33 y 42 millones de metros cúbicos con el resto de las ofertas, lo que permite mejorar económicamente la oferta, pero hace que sea imposible de cumplir». Un desajuste con los recursos que puede aportar el río Magdalena también pone en alerta a la empresa rechazada.
En el capítulo de inversiones, Aquagest ofrece realizar obras por valor de 75.000 euros y destinar otra cantidad idéntica a innovación. Se trata de las más parca de todas las ofertas que se presentaron al concurso y, según Aqualia, insuficiente para acometer todas las inversiones necesarias.
A todas estas advertencias de que «no cuadran los números» de la oferta de Aquagest, se suma que prevén un 10 por ciento menos de puestos de trabajo que las otras dos empresas en liza, siempre según los datos que maneja Aqualia. «Pensamos que el Ayuntamiento sólo contempló la oferta a la luz del canon, y eso es pan para hoy y hambre para mañana, se ha pensado sólo en las arcas municipales y eso perjudicará a los ciudadanos», aseguró un portavoz.
La gestora de aguas apartada de la concesión del servicio en Avilés iniciará los trámites de impugnación una vez que el Ayuntamiento realice la adjudicación provisional. Aqualia ya realizó una primera denuncia por lo que considera un incumplimiento en las bases por parte de Aquagest, pero fue desestimada por los técnicos municipales. El portavoz del PP, Constantino Álvarez, pidió ayer a los servicios municipales que se reafirmaran en su opinión de que no existe ninguna irregularidad en la oferta preseleccionada, y así lo hicieron.