Myriam MANCISIDOR
Las radiografías ya son digitales en el San Agustín. El equipo de radiología se ha despedido de las placas y el hospital ha dicho adiós al acetato. Ahora, el centro estudia el formato en el que entregará las copias de las pruebas médicas a los pacientes que las precisen. «Estamos mirando diferentes opciones, aunque previsiblemente se den en DVD», explicaron los médicos del San Agustín, satisfechos por la digitalización de las pruebas clínicas. «El avance es importante», precisaron.
El San Agustín realiza las radiografías digitales gracias a un moderno programa informático que responde órdenes orales y permite obtener imágenes de gran resolución, archivarlas e, incluso, compartirlas con otros centros sanitarios -hospitales y consultorios- conectados en red. La digitalización fue, además, el primer paso antes de la puesta en marcha de la historia clínica electrónica (Selene).
Este servicio permite que el especialista consulte la prueba radiológica a través del ordenador para elaborar su informe, con lo que se evita que el paciente tenga que desplazarse necesariamente al centro donde se encuentra el radiólogo. También posibilita la visualización y el almacenamiento de las imágenes digitales en equipos informáticos especiales, eludiendo la impresión de las pruebas en las tradicionales placas. De esta forma, un mismo análisis radiológico se puede consultar desde varios puntos a la vez: es como realizar una fotografía con una cámara digital y compartirla en red con otros usuarios sin necesidad de revelarla.