F. L. J.
La apertura ayer del período de vista o audiencia a las partes interesadas, un trámite que se dará por concluido dentro de quince días, marca la fase final del proceso para deslindar el dominio público marítimo-terrestre en la ría de Avilés. La franja de tierra objeto de la fijación de límites se extiende desde el faro de Avilés hasta la playa de San Balandrán por la margen derecha del estuario y desde la desembocadura del río Alvares hasta la del río Raíces por la margen izquierda; en total el área mide 16.316 metros de longitud, comprende suelo de cuatro municipios (Gozón, Avilés, Corvera y Castrillón) y constituye uno de los pocos espacios litorales que quedan en Asturias pendientes de trazar la frontera marítima. Según Costas, el 96,8 por ciento del litoral asturiano ya cuenta con el deslinde aprobado por el Ministerio.
A diferencia de otros deslindes realizados en el Principado, el de la ría de Avilés ha sido ajeno a la polémica. Y eso, según destacó el jefe de la Demarcación de Costas en Asturias, Ramón Galán, que el ámbito de actuación en la ría de Avilés es complejo por la existencia de actividades industriales y portuarias muy concentradas, además de vías de comunicación y demás usos propios del suelo.
Costas estimó algunas de las alegaciones que se presentaron contra el primer proyecto de deslinde y así lo ha notificado a los alegantes, que podrán verificar ahora el trazado final del límite marítimo-terrestre. Una vez se apruebe el deslinde, el dominio público será intocable y las propiedades en zona de dominio privado afectado por la ley de Costas estarán sujetas a servidumbres de paso y a limitaciones tanto edificatorias como de uso.