Luanco,
Illán GARCÍA
El reglamento del futuro local social juvenil de ocio que se pretende instalar en Luanco para luchar contra el «botellón» es estricto con sus usuarios. El alcalde, Salvador Fernández, desgranó algunas de las cláusulas a las que se tendrán que enfrentarse los jóvenes: Se prohibirá el consumo de alcohol y fumar, y los usuarios han de tener el consentimiento de los padres para acudir al nuevo centro. «Tampoco se podrán sacar refrescos ni comida a la calle para evitar que se ensucie el entorno», dijo Salvador Fernández, que consideró ilógico que «el nuevo centro sirviera para lo mismo que se hace en la calle, si fuera así, entonces no se llevaría a cabo». Por otra parte, el personal que trabajará en el futuro centro juvenil será especializado y, según Fernández, puede provenir de los talleres de empleo que organiza el Ayuntamiento cada año.
En un principio, según el regidor gozoniego, el local idóneo para instalar el futuro centro de ocio juvenil es la oficina de la Mancomunidad del Cabo Peñas sita en Peroño. «Tampoco descartamos otros lugares para desarrollar actividades como pueden ser los colegios, el instituto, el polideportivo o la Casa de Cultura, y por ello necesitamos entablar conversaciones con los diferentes centros», explicó Fernández. El Alcalde quiso referirse a las críticas vertidas por IU-BA basadas en que el proyecto de instalación de un local juvenil para luchar contra el botellón «era una ocurrencia». Para Salvador Fernández, la coalición sigue instalada «en el no por el no». A su vez, el regidor incidió en que IU-BA «no hace más que poner zancadillas y dice que el gobierno vende humo, cuando lo único que se planteó en la comisión informativa fue la presentación del reglamento para que el resto de grupos políticos pudieran aportar ideas». El Alcalde prosiguió: «Esta visto que la coalición no está por la labor de colaborar».