F. L. JIMÉNEZ / V. MONTES
La Autoridad Portuaria de Avilés y el Ayuntamiento asumen que deben ponerse de acuerdo sobre la futura ubicación del puerto deportivo de la ría una vez que la primera de esas entidades ha considerado seriamente la posibilidad de, en contra de lo hasta ahora planteado, emplazar la zona de actividades náuticas a la altura de la vieja rula de pescado, lo que permitiría dar uso a las naves y a los edificios que quedaron vacíos tras la apertura de la nueva lonja de pescado. Ambas administraciones se muestran dispuestas a discutir los pros y los contras de cada emplazamiento, si bien para el Ayuntamiento apenas hay dudas de que el mejor lugar para el puerto deportivo es el que ya está reservado a esos efectos desde hace dos años: la dársena de San Agustín, a los pies del Centro Cultural Niemeyer.
El presidente del Puerto, Manuel Docampo, aseguró ayer a este diario que el organismo portuario no ha tomado aún ninguna decisión al respecto del futuro emplazamiento del recinto náutico. Asimismo, añadió que el tema «está verde» y recalcó que «es una cuestión que debe ser reflexionada en conjunto para poder llegar a acuerdos tomados en común, nunca de forma unilateral». Docampo confirmó la existencia de una proposición de índole particular para aprovechar el entorno de la vieja rula como puerto deportivo y considera esa idea digna de ser analizada como posible alternativa a la dársena de San Agustín, el lugar donde el plan de usos de espacios portuarios fija el emplazamiento del futuro recinto náutico. «Los usos son modificables, eso no es problema», acotó el presidente del Puerto, para luego aclarar que, en todo caso, «el debate sobre el puerto deportivo se debe enmarcar en el desarrollo que queremos para la ría».
La actitud dialogante que proclama ahora Docampo contrasta, según medios socialistas de la ciudad, con la unilateralidad con que los responsables portuarios manejaron el asunto durante el verano y que motivó incluso un toque de atención al presidente, al que se le hizo ver la necesidad de mimar las relaciones entre el Puerto y la ciudad, más en un asunto tan señalado como el futuro puerto deportivo, concebido como una de las piezas complementarias del Niemeyer.