Juan C. GALÁN
La apertura de las taquillas para la venta de abonos de la temporada teatral discurrió ayer plácida, sin rastro de la polémica, no exenta de incidentes, del año pasado. La iniciativa de un grupo de aficionados de repartir números, como si de una pescadería se tratase, para asegurarse un sitio en la cola llegó a encender los ánimos de aquellos que habían optado por adquirir los abonos de la manera tradicional, esto es, levantándose al alba para hacerse con un sitio. Los que se habían registrado en la «lista» llegaron a entorpecer el paso al resto de los aficionados, y se armó.
Aunque ayer no hubo líos, las triquiñuelas volvieron a ser patentes. No sólo el reparto de números, sino el viejo truco de abonar una cantidad previamente pactada a indigentes para que hagan el trabajo sucio de guardar el sitio en la cola. Sin embargo, parece que los aficionados al teatro en Avilés han interiorizado la inevitable existencia de cierta picaresca a la hora de hacer cola. Una aceptación que eliminó ayer cualquier tipo de polémica pese a que algunos aficionados aún ven con resquemor la necesidad de apelar a ciertos ardides para hacerse con un buen lugar en la cola. Por eso algunos piden la informatización de la venta, algo que el edil de Cultura, Román Antonio Álvarez, descarta «poco democrático». Otros sugieren que el hecho de retirar el abono el primer día del plazo lleve implícita la renovación automática para ediciones posteriores.
Por lo demás, la liturgia del primer día de ventas siguió los parámetros habituales. Madrugones de órdago y largas esperas en los aledaños de la Casa de Cultura. No en vano, los hosteleros de la zona fueron los únicos que protestaron ayer: la explanada había amanecido llena de desperdicios, restos de una noche larga e incómoda. Después de cinco horas, la cola se había disuelto. La venta de abonos rematará el próximo día 30, miércoles. Los horarios: de 11.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 de lunes a sábado, y de 11.00 a 14.00 horas los domingos. La temporada otoño-invierno de teatro se iniciará el viernes, 9 de octubre, con el estreno nacional de «Por el placer de volver a verla», de Michel Tremblay.