Amaya P. GIÓN
El emisario de Xagó, el gran desagüe submarino de la comarca y última pieza para completar el saneamiento integral de la ría, no estará a pleno rendimiento hasta el próximo año. Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) sólo ha podido sumergir este verano frente al arenal gozoniego dos de los seis tramos que conforman la tubería por la que se verterán al mar las aguas residuales de la comarca, previamente tratadas en la estación depuradora de Maqua. El mal estado de la mar ha sido la causa de este retraso, si bien no interferirá en la evacuación de los residuos, aseguran desde Hidrográfica.
Que las condiciones de la mar impidieran el fondeo de los seis tramos del emisario entraba en las previsiones de la entidad que dirige Jorge Marquínez. Y es que si complicado resulta cualquier trabajo de ingeniería submarina, más aún si se acomete en aguas bravas como las de la costa asturiana. «Aún tenemos de margen hasta principios de octubre para sumergir alguno de los cuatro tramos pendientes. De no concluir los trabajos, que es lo más probable, estos se retomarán en la primavera del próximo año. No obstante, se continuará vertiendo de forma provisional a la ría las aguas tratadas en la depuradora de Maqua», señaló una portavoz de Confederación Hidrográfica.
Aunque Hidrográfica preveía comenzar a fondear las ristras de tubos el pasado verano, las condiciones meteorológicas y del mar lo impidieron y han vuelto a hacer de las suyas en el que está a punto de concluir permitiendo sumergir sólo dos de los seis tramos de tubería.
El saneamiento de la ría concluirá casi dos décadas después de echar a andar, con un coste que supera los 122 millones de euros. El plan comenzó en 1992 y diversos avatares, muchos de ellos políticos, lo han sometido a continuos retrasos si bien ahora se encuentra a expensas de los caprichos meteorológicos y de la mar.