Juan C. GALÁN
La resaca del Foro de la Diplomacia Cultural ha sido dulce tanto para Avilés como para el Centro Niemeyer. Para la ciudad, porque según estimaciones de la organización, los tres días de actividades dejaron en las arcas unos 100.000 euros y 7.000 visitantes, amén de la repercusión mediática del evento. Para el Niemeyer porque, según sus miembros, el Foro de la Diplomacia es un espaldarazo a sus actividades y un cauce a seguir para acciones venideras.
«El Foro nos ha permitido diseñar unas líneas a seguir para que Avilés se asiente como lugar de encuentros internacionales de primer nivel. Está claro que ha sido un escaparate internacional para la ciudad y, además, ha dejado dinero», señalan desde el Centro Niemeyer. Además, los organizadores del encuentro valoran el renombre de los participantes. «Que en Avilés hayan estado personas con importantes responsabilidades ha tenido un efecto multiplicador», afirman.