F. L. J.
El aumento del gravamen del IVA sobre la vivienda nueva -ahora, un 7 por ciento- no es precisamente la medida de impulso económico que los constructores avilesinos esperaban del Gobierno central. La revisión fiscal, aún en estudio, preocupa a los promotores locales, porque, según Manuel Campelo, «si se confirma que el IVA de los pisos sube del 7 al 9 por ciento, se va a complicar mucho más el poder venderlos; desde luego, sería una fatídica noticia».
En clave local los constructores apuntan la existencia de dos circunstancias «favorables» en medio de tanta desazón inmobiliaria. Una es el hecho de que la crisis llegó al concejo en un momento en que no había excesiva vivienda en construcción, y eso, según fuentes de la empresa Proiecto, «evitó un colapso absoluto del mercado; imaginemos qué sería hoy si la promoción de Gaxín, por ejemplo, hubiese estado en marcha». Manuel Campelo da cuenta del otro factor esperanzador: la promoción de vivienda protegida de La Magdalena. «Son pisos que por su precio están teniendo buena salida, aunque sea lentamente. Algo es algo», afirma.