F. L. JIMÉNEZ
Los coches eléctricos, llamados a revolucionar el concepto clásico de la automoción si se confirman las predicciones de los gurús de la industria del motor, no despiertan el menor interés de los avilesinos. Los principales concesionarios de la ciudad aseguran que se cuentan con los dedos de una mano las consultas que reciben sobre el particular, y eso en los casos en que han atendido a alguna persona interesada en ese tipo de coches porque son varios los que admiten que no recuerdan haber atendido a potenciales compradores de los «coches del futuro».
Claro que el panorama puede cambiar en el plazo de dos o tres años, cuando el fenómeno de los coches eléctricos eclosione y las primeras unidades se pongan a la venta. Los fabricantes que han apostado por la tecnología eléctrica preparan importantes campañas publicitarias y de marketing para presentar en sociedad sus coches eléctricos y los vendedores confían en que las ventajas de esos vehículos -más respetuosos con el medio ambiente, más eficientes energéticamente y menos costosos de mantener- se impongan.
De los nueve concesionarios de Avilés consultados ayer por este diario dos de ellos aseguraron estar en condiciones de fijar plazos para echar a rodar por las carreteras locales coches impulsados con electricidad. Se trata de la casa Toyota (que dispone de un modelo que combina la tecnología eléctrica con la clásica carburación de gasolina) y de Renault, con tres modelos en cartera (uno de corte claramente urbano, un segundo pensado para reparto y carga y el tercero un sedán de tamaño medio). En ambos casos los responsables de ventas en Avilés aseguran que dispondrán de unidades de prueba en los primeros meses de 2010. La comercialización vendrá después.
Algunos de los profesionales consultados aprovecharon para reseñar la necesidad de comenzar a pensar cuando antes en las necesidades de repostaje estos coches, en concreto postes de recarga de batería o un servicio de recambio de baterías en las gasolineras. Hasta la fecha no existe punto alguno de asistencia a vehículos eléctricos ni se conocen planes en ese sentido. En situación parecida se hallan los coches que consumen biodiésel, el carburante obtenido a partir de pasta vegetal.
La única iniciativa política reciente en relación a los coches eléctricos la tuvieron los independientes de ASIA, que el pasado lunes plantearon al equipo de Gobierno de Avilés que rebaje el máximo que la ley permite el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, la popular «viñeta», a los automóviles «ecológicos» y que se les concedan también privilegios de uso en los aparcamientos públicos.