fátima fernández Escritora, hoy presenta su última obra, «Nora, la niña de sal», dirigida al público infantil
Juan C. GALÁN
Fátima Fernández (Puerto de Vega, 1972) es una artista total. Licenciada en Bellas Artes, profesora de Dibujo en un colegio de Oviedo, interiorista, escritora y, para rematar, articulista de LA NUEVA ESPAÑA. Afincada en Avilés desde 1995, Fernández presentará desde las 20.00 horas de mañana en la sala de conferencias de la Casa de Cultura su última obra, «Nora, la niña de sal», dentro del ciclo del Club de Prensa de LA NUEVA ESPAÑA de Avilés. La obra es un álbum ilustrado, con dibujos del catalán Sergio Bimbo, que acaba de salir a la calle el pasado mes de agosto.
-¿Quién es Nora?
-El personaje está inspirado en mi sobrina, pero sólo eso. Lo demás es ficción. Es una niña de seis años cuyo cuerpo está hecho de sal. Vive con su padre y su único sueño es acompañar a su padre a pescar y poder tocar el mar.
-Una faena, cualquier contacto con el agua la desintegraría.
-Ahí está el conflicto: no puede bañarse, ni llorar, ni dejar que la lluvia la moje... de todas formas, aunque la historia toma varios caminos distintos, no termina mal, aunque no puedo desvelar mucho más del libro.
-En la mayoría de ocasiones, los personajes infantiles están basados en las propias experiencias del autor, ¿Es ése su caso?
-Nora tiene algo de autobiográfico, otra cosa es que el lector lo encuentre. Además, en la literatura de carácter infantil siempre puedes colar algo de tu vida sin que se sepa ni se note. Te da mucha cancha en este aspecto y se puede disimular mucho más.
-¿Qué se va a encontrar un niño que lea «Nora, la muchacha de sal?
-Creo que se van a encontrar con un cuento para soñar con él, que les va a estimular la imaginación.
-Y, ¿un adulto?
-Parto de la base de que la literatura infantil no es exclusivamente para niños. Yo misma disfruto muchísimo de ella, y también mucha gente que conozco. En «Nora», los adultos van a encontrar varias lecturas y, al final, podrán extraer un mensaje claro. Si leen entre líneas, se sorprenderán.