Juan C. GALÁN
La estampa casi olvidada de tener que ir a buscar agua a la fuente para el aseo personal y el consumo, no ha desaparecido. Ni siquiera en pleno casco urbano. El proceso se repite de forma cotidiana en la «Villa del Adelantado». Es el caso de varios vecinos de las casas sociales que se ubican en las calles Balandro y Ría de Avilés, en el barrio de el No Do.
Durante el verano, la empresa que gestiona el agua corriente de las viviendas, Energy Service, con domicilio en Gerona, cortó el suministro a varios vecinos sin previo aviso. Alguno de los afectados había dejado de abonar varias mensualidades pero el hecho de que los contadores individuales estén conectados a uno general provocó que el corte de agua afectara a toda la comunidad. Lo más sangrante llegó el pasado 7 de septiembre. En una maniobra incomprensible, la empresa dejaba sin suministro de agua potable a varios bloques de la zona.
Impotentes y desamparados, los vecinos afectados por el corte se ven, desde hace 17 días, obligados a desplazarse tres veces al día a la fuente aneja a la iglesia del No-Do donde rellenan garrafas y botellas para aseo personal y consumo. Una situación incómoda, aliviada en cierto modo en los últimos días, puesto que a algunos de los vecinos se les ha restituido el servicio. No obstante, alguno de los inquilinos de los inmuebles del No-Do siguen sin acceso al agua potable.
Los vecinos afectados no ven la luz al final del túnel. El Principado cedió, merced al plan de «derecho de superficie», el suelo urbanizable a la empresa AVN que explotará la gestión durante 30 años. Los beneficios revertirán, a largo plazo, en el Principado. Sin embargo, la división de la sociedad, que dio pie a la creación de Energy Service, ha repercutido negativamente en los inquilinos, todos ellos con ingresos nimios o, incluso, en el paro. Así, AVN se ocupa del mantenimiento de los edificios mientras que Energy Service gestiona el suministro de agua, energía y climatización. El supuestamente irregular funcionamiento de la empresa asentada en Gerona han terminado por hacer la vida imposible a los vecinos de las viviendas afectadas. A algunos de ellos les han llegado facturas por valor de 318 euros, a pesar de estar al corriente en el pago. Las consultas de los vecinos a la empresa sólo tienen disculpas como respuesta. Nada concreto. En algunos casos, no obstante, la empresa da la razón al vecino y reconoce el error, pero ahí llega la segunda parte del asunto: para devolver el suministro del agua Energy Service exige el abono de la obra de reenganche a la red: en total, 150 euros. Un abuso, según los vecinos.
Los inquilinos no aguantan más y han recogido 37 firmas que enviarán a la dirección general de la Vivienda para que medie con la empresa suministradora y ponga así fin a una situación sangrante.
Los vecinos de Balandro y Ría de Avilés no sólo denuncian el corte en el suministro de agua potable. También desperfectos varios en los edificios. Paredes de «papel» que ceden al mínimo roce, desconchasen, filtraciones de líquidos de dudosa procedencia en trasteros... un rosario de irregularidades que los vecinos también han denunciado. Así, un grupo de inquilinos ha recogido firmas para que la empresa AVN compruebe el estado de las viviendas y se afane en la reparación de los desperfectos.