E. C.
«No va a ser tan sencillo». Ésta es la opinión que el portavoz del PP, Constantino Álvarez, mantiene sobre la puesta en marcha de la ORA, pese a que el gerente de Dornier -la empresa adjudicataria-, Teodoro Brioa, calcula que en dos meses cederá la resistencia a pagar por aparcar. Por el contrario, Álvarez teme que la zona azul tenga los efectos contrarios y desvíe a los clientes a las zonas comerciales con grandes espacios de aparcamiento. Para evitar eso, el PP pide la puesta en marcha de otras medidas complementarias, tales como mejoras en el transporte público, la construcción de nuevos aparcamientos y el abaratamiento de los precios en los gestionados por Ruasa. «También creemos que son necesarios aparcamientos gratuitos disuasorios», indicó Álvarez. La sugerencia del PP es utilizar para tal fin un solar municipal sin uso en Llano Ponte y, de forma temporal, terrenos enfrente de la iglesia de San Juan de Ávila que quedarán englobados en la urbanización de Gaxín.
Álvarez aprovechó la coyuntura para sacar de nuevo a colación el supuesto trato de favor por parte del Ayuntamiento a la empresa adjudicataria del parking de Las Meanas, que es «quien tiene que estar frotándose las manos» con la puesta en marcha de la ORA, ya que fue una de las peticiones que hizo para mejorar su rendimiento.
Por su parte, Antonio Sabino, concejal no adscrito, considera muy positiva la reunión entre la Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca (Ucayc) y los responsables de Dornier para buscar acuerdos de colaboración que redunden en beneficio de los usuarios. «En poco tiempo se verá que la zona azul es muy positiva, no habrá automóviles estacionados una semana entera ocupando un espacio en la calle». Sabino también valoró que se hubieran modificado los precios, rebajándolos sobre la propuesta inicial, y que se incrementara el número de plazas para residentes, reivindicación a la que se sumó, tras escuchar a las asociaciones de vecinos. En Emile Robin, por ejemplo, se instalarán nuevas plazas.