E. CAMPO
En un panorama oscuro para el mercado inmobiliario debido a la crisis y sus implicaciones de sequía financiera, la vivienda de protección se ha convertido en el único nicho de ventas, según confirman los promotores. En Avilés, el gobierno local confía en que entre 200 y 300 pisos de precio limitado se pongan a la venta antes de que concluya el mandato. Tres son los principales núcleos de construcción de este tipo de vivienda: la nueva urbanización de La Magdalena -902-, los Chaplin -108- y, de forma mucho más modesta, los 15 pisos que ofrecerá Ruasa en la calle Marcos del Torniello. Más a largo plazo, en Gaxín están previstos en torno a 2.500 pisos VPO.
En lo que se refiere a La Magdalena, la urbanización de los terrenos está a punto de finalizar, tal y como confirmó recientemente el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces. Aunque inicialmente la proporción VPO iba a ser menor, LA NUEVA ESPAÑA ya adelantó que el 95 por ciento de los pisos estarán sometidos a algún tipo de protección, es decir, unos 902. Promotores consultados por este periódico tienen previsto iniciar la construcción de los pisos en noviembre. Así lo indicó, por ejemplo, Manuel Campelo, dueño de varias parcelas, que incluso presentó varios proyectos en el Ayuntamiento. «Tengo 200 viviendas y ya empecé a anunciarlas, en cuanto termine la urbanización comenzaré a construir», aseguró. El constructor añadió que confía comercializar pronto los 100 primeros pisos. «Luego iremos poco a poco», auguró.
Toda vez que el mercado en Avilés es de unas 300 viviendas al año, las diferentes promociones de vivienda protegida van a competir en el mismo tiempo, ya que todas están a punto de empezar. Así, los promotores de los Chaplin están también rematando los trámites administrativos para construir, y Rehabilitaciones Urbanas de Avilés (Ruasa) ya anuncia los pisos que levantará en la calle Marcos del Torniello. El precio medio de estas viviendas será de 120.000 euros: la VPA concertada tiene un precio que oscila entre los 1007,70 y los 1.570 euros el metro cuadrado, en función de su modalidad.
Las promotoras no son las únicos implicados en la construcción de VPA. Así también las administraciones públicas -véase Ruasa, que se estrena como constructora en Marcos del Torniello- y, según informó el concejal de Vivienda, Fernando Díaz Rañón, el Ayuntamiento ya trabaja con UGT y CC OO en una propuesta para edificar en La Magdalena. «La demanda de VPO es grande, es el tipo de vivienda al que podemos acceder la mayoría de los avilesinos», indicó.
Con esta oferta de pisos encima de la mesa, la dificultad está, según el PP, en la financiación, que se convierte en un «cuello de botella» que urge solución, según su portavoz, Constantino Álvarez. «Un ciudadano no puede dedicar más de un tercio de su salario a vivienda, y un mileurista no puede hacer frente a hipotecas de 400 o 500 euros».