Avilés / Agencias
La fiscalía solicita cuatro años de cárcel para el avilesino Antonio Toro, condenado por el 11-M, por un supuesto delito de tráfico de drogas descubierto durante la investigación de los atentados de Madrid. El juicio se celebrará en el Juzgado de instrucción número 2 de Avilés, que abrió este proceso a instancias del juez Juan del Olmo, en una fecha aún por determinar. Junto a Toro, se sentarán en el banquillo de los acusados Rafa Zouhier, para el que la fiscalía pide tres años y nueve meses de cárcel; Ricardo Gutiérrez Sepúlveda, alias «Richard», que afronta tres años y seis meses, y Lofti Sbai, para el que se piden cuatro años y tres meses. Todos ellos estaban en el sumario de los atentados de Madrid.
Antonio Toro (ex cuñado de Emilio Suárez Trashorras) y «Richard» se dedicaban a la compraventa de hachís en Avilés desde 2003, según la versión de la fiscalía. Ambos imputados adquirían la droga en Madrid a través de los otros dos acusados, Rafa Zouhier y Lofti Sbai, defiende el ministerio fiscal.
Toro y Zouhier se conocen desde 2001, cuando coincidieron en la cárcel de Villabona como presos preventivos, y mantienen el contacto desde entonces, añade la fiscalía en su escrito de acusación. «Así pues, a través de Rafa Zouhier, Antonio Toro adquiría la droga en Madrid a Lofti Sbai, para quien trabajaba aquél en la venta de drogas. En concreto, en los meses de enero y febrero de 2004, Antonio Toro y Ricardo Gutiérrez Sepúlveda se trasladaron a Madrid para adquirir dos partidas de droga de 20 y 15 kilos de hachís, respectivamente», prosigue el escrito.
Según la fiscalía, éstos acudieron finalmente el 10 de marzo de 2004 a la capital de España para abonar la droga que habían adquirido a Lofti Sbai, con el que se entrevistaron, y volvieron a Asturias el 11 de marzo de 2004. Regresaron de nuevo a Madrid el 13 de marzo para pagar la droga, fecha en la que se reunieron Antonio Toro y «Richard» con Rafa Zouhier y Lofti Sbai, siempre según la versión del ministerio público.
Antonio Toro fue condenado a cuatro años de cárcel por los atentados del 11 de marzo, y a once y medio por la «operación Pípol». El pasado 22 de diciembre prestó declaración ante la magistrada titular del Juzgado de primera instancia e instrucción de Avilés en relación con el caso de narcotráfico que ahora se encuentra pendiente de juicio y negó cualquier tipo de implicación en los hechos que se le imputan. Apenas una semana después, el 29 de diciembre, fue trasladado de la cárcel de Villabona a la de Palencia por motivos de seguridad, según confirmaron en su día fuentes del Ministerio del Interior.
Rafa Zouhier cumple una condena de diez años de cárcel por tenencia de explosivos por la Audiencia Nacional y Lofti Sbai fue condenado el 8 de abril de 2005 a la pena de cuatro años de cárcel por tráfico de drogas, según la fiscalía.