San Juan de la Arena,
Ignacio PULIDO
Los vecinos de San Juan de la Arena celebraron ayer el día grande de sus festejos en honor de San Telmo. Por segundo año consecutivo, la agrupación procesional del pueblo congregó a decenas de personas durante la procesión marinera, que en esta ocasión careció de travesía en lancha al ser ésta suspendida por la Comisión de Festejos. Hoy, los jubilados del concejo tomarán parte en un multitudinario banquete que tendrá lugar en el sotobarquense palacio de La Magdalena.
Los actos en honor del patrono se iniciaron con una ofrenda marinera en la que se rindió pleitesía a San Telmo. Acto seguido, los feligreses tomaron asiento en la iglesia de La Arena para asistir a una misa solemne oficiada por el párroco local. Una vez finalizada la liturgia, dio comienzo la tradicional procesión marinera que emprendió su recorrido en la plaza del Pescador.
Acompañadas por los sones de la Banda de Gaitas «Faro de Luarca», decenas de personas vestidas de pescadoras y de pescadores desplegaron una red de unos cien metros de longitud con la que la agrupación procesional trató de simbolizar la unión de todos los vecinos del pueblo. Mientras, la imagen de San Telmo era portada a hombros por un grupo de jóvenes que se detuvieron ante el edificio de la lonja para que los presentes entonasen la canción «Estrella de los mares».
Arropada por el sonido de la sirena de la rula, la procesión dirigió sus pasos hacia la orilla del Nalón, donde fueron lanzadas al agua tres coronas de laurel en memoria de los marineros fallecidos en la mar. Tan sólo la lancha «Nuevo Borja» se hizo a la mar, en una procesión en la que muchos echaron en falta la popular travesía hasta la punta de la barra de San Esteban.
La celebración finalizó con la segunda edición de la subasta del bonito. Tras una intensa puja arbitrada por Fernando González, el Ayuntamiento adquirió la pieza por cuatrocientos euros.
El bonito, de 5,8 kilos, fue muy disputado en su fase final por Eloy Sopeña, patrón mayor de San Juan de la Arena, que llegó a pujar 300 euros. Pero la última puja, la del alcalde de Soto del Barco, Jaime Corrales, fue la definitiva. Las de Sopeña y Corrales no fueron las únicas ofertas. Gran número de vecinos y de establecimientos de la localidad pujaron por el túnido, aunque con cantidades inferiores.
A última hora de la tarde, las orquestas «Solara» y «Trapecio» impidieron que decayese la folixa hasta altas horas de la madrugada. La Comisión de Festejos agasajará hoy a los jubilados del pueblo con un banquete gratuito en el palacio de La Magdalena.