Ana G. DUQUE
La imagen de la Virgen del Carmen volvió ayer a la iglesia de Bañugues después de pasar la noche del sábado en el pósito de pescadores de la localidad gozoniega, hasta donde fue llevada el sábado en la primera procesión en honor de la patrona de los marineros.
La parroquia de Bañugues celebró este fin de semana sus fiestas, que coinciden, como cada año, con el punto final de la temporada del bonito. El párroco local, Rafael Arandera, encabezó la procesión en honor de la Virgen, en la que participaron el alcalde, Salvador Fernández, y otros representantes de la Corporación. La comitiva arrancó a las once y media de la mañana del pósito de pescadores y culminó en la iglesia parroquial de la localidad bañuguera. A continuación, y una vez en el templo, Rafael Arandera ofició una misa solemne en honor de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, que contó con la actuación de la soprano Virginia Blanco y del tenor Gonzalo Quirós.