A. P. G.
Compuesto y sin coche. Así se quedó un conductor el 17 de abril de 2007 tras ser víctima de un robo en Avilés. El presunto ladrón, según la versión del ministerio público, aprovechó que su víctima se encontraba bajo los efectos de bebidas alcohólicas para arrebatarle las llaves y llevarse su coche. El presunto autor del robo se sienta hoy en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal.
El imputado, cuya identidad se corresponde con las iniciales H. F. L., se aprovechó de que el propietario de un Peugeot 306 se encontraba ebrio para robarle las llaves del coche, recoge el escrito de acusación de la fiscalía. El conductor había dejado aparcado el coche (con matrícula 1980BCC) en el parking público que se encuentra situado frente a la estación de autobuses de Avilés.
A continuación, H. F. L. utilizó las llaves para abrir el vehículo y se lo llevó del aparcamiento en torno a las siete de la madrugada, prosigue el escrito de acusación de la fiscalía.
Con posterioridad a estos hechos, el presunto ladrón abandonó el coche que fue recuperado dos semanas después del robo, el 8 de mayo de 2007. Siempre según la versión de la fiscalía, fue el mismo imputado quien indicó el lugar en el que se encontraba el Peugeot 306 sustraído tras ser detenido e interrogado. El propietario del coche, cuya identidad responde a las iniciales J. D. Á., ha reclamado 1.694 euros por los desperfectos que sufrió el vehículo.
La fiscalía considera que H. F. L. cometió un delito de robo de uso de vehículo a motor por el que solicitará inicialmente al juez de lo Penal, José Luis Niño Romero, que condene al procesado a dos años de cárcel.