Ana G. DUQUE
José Ángel del Río forma parte del Grupo de Montaña de Ensidesa desde que comenzó su actividad allá por el año 1959. Ha sido presidente y director del grupo y actualmente es socio. Ahora, además, ha escrito un libro sobre la historia de esta asociación titulado «1959-2009 Grupo de montaña de Ensidesa». «Tras 50 años creí oportuno hacer una recopilación de la vida del club, más que nada para que no se pierdan los datos», explicó Del Río. El libro se presentará hoy en el club de LA NUEVA ESPAÑA. La ponencia se celebrará en la Casa de Cultura a las ocho de la tarde.
Según explicó Del Río, se trata de «un libro tipo archivo con una dosis de interpretación» en el que también se ha incluido una galería de fotografías antiguas. Se divide en cinco épocas que ponen de manifiesto la evolución que ha experimentado el grupo desde su nacimiento. «Fue un esplendor evolutivo desde el principio, cuando aún eran pocos miembros; por aquel entonces ya organizaban muchas actividades». Asimismo, en el libro se explica la misión de la directiva en las distintas épocas y además, se incluye el palmarés de la asociación a lo largo de sus cincuenta años de vida.
«El club se fundó en el seno del grupo de empresas de Ensidesa como uno más, pero fue un colectivo destacado e innovador, que tuvo una ascensión meteórica», remarcó. El autor recuerda la época de esplendor del grupo, que llegó a tener más de 5.000 socios hacia los años setenta y que ahora cuenta con 1.200 miembros.
Del Río lamenta la pérdida de ese espíritu de asociación, del interés por reunirse con otras personas que comparten los mismos intereses. «Hoy en día la sociedad tiende a ser individualista» y esto, según Del Río, está afectando de manera significativa al Grupo de Montaña de Ensidesa. Ejemplo de ello es la disminución del número de socios o el descenso de excursiones. «El año pasado no hubo ninguna salida a la nieve cuando antes había treinta», subrayó.
Los problemas comenzaron hace alrededor de 18 años cuando «la gente empezó a tener coche y cambiaron las modas y costumbres», destacó el autor del libro. La única actividad que no se ha resentido con el paso del tiempo es la salida a la montaña. «Quizás sea porque se necesita un poco de experiencia y si quieres ir con seguridad debes arrimarte a un grupo», apuntó. Destacó, también, la importancia de los campings del club. «El de Sanabria y el albergue de San Isidro aún se usan porque pertenecen a la asociación», resaltó.
El próximo domingo los miembros del Grupo de Montaña de Ensidesa celebrarán, como cada año, una comida de hermandad con motivo del aniversario del club. El paso del tiempo también ha hecho mella en esta tradición, según del Río: «En un aniversario antes había que fletar 12 o 14 autocares para ir a comer a Covadonga».