J. C. G.
De los 250 estudiantes que ayer iniciaron el curso en la Escuela Superior de Arte de Asturias, 79 pisaron por primera vez el centro ubicado en el palacio de Camposagrado. Un espectacular aumento en el número de nuevas matrículas, que se acentúa aún más en el caso de la especialidad de Restauración.
Así, a pesar de que los estudios de Restauración se imparte en las instalaciones del centro de Formación Profesional de Valliniello, -la nueva sede proyectada en el entorno del Niemeyer permitirá agrupar los estudios de la Escuela de Arte-, un total de 28 jóvenes han decidido iniciar los estudios de la especialidad, un dato que la dirección del centro celebra sobremanera. Por lo demás, el centro de disciplinas también ha experimentado un crecimiento, aunque menos acusado. De esta manera, Diseño Gráfico ha registrado 30 altas por 21 de Diseño de Producto.
El jefe de estudios de la Escuela de Arte de Asturias, Carlos Suárez, no pudo ocultar ayer su satisfacción por el crecimiento en el número de matrículas, un fenómeno que el directivo relaciona con el buen nombre que el centro se ha creado tanto en Asturias como en las provincias limítrofes. «La escuela mantiene convenios de colaboración con el Museo del Prado, con el Gobierno de México, con centros de arte de Estados Unidos... Es un currículo muy apetecible y que ofrece cosas que no hay en otras escuelas de arte del norte de España», indica Carlos Suárez para explicar el aumento del número de alumnos.